Ayer, a medida que pasaban las horas, se iban sumando datos desalentadores en las oficinas de los corredores. Hacia el final de la tarde, había quienes especulaban con bajas de hasta 1,5 millones de toneladas en el rendimiento final del cereal, que se había estimado, anteriormente al evento, por encima de los 15 millones de toneladas.
La provincia de Buenos Aires concentra el 60% de la producción nacional de trigo, especialmente en el sudeste. A la cosecha del año pasado, de 14,3 millones de toneladas, Buenos Aires aportó 9 millones. Por eso la semana pasada había temor, mientras se relevaban los lotes y se cuantificaban pérdidas.
César Gagliardo, presidente de la corredora Artegran, comentó que en Azul se ha llegado a perder el 100% de la cosecha en algunos lotes. En Tandil, el impacto fue de entre el 60% y el 80% en varios lotes, mientras que en Olavarría las pérdidas en ciertas zonas estaban entre el 70% y el 90%.
La preocupación de los productores es grande, y aún mayor para quienes vendieron físico a futuro y perdieron la cosecha, por lo que habrá una fuerte puja por hacerse del cereal.
Según Gagliardo, el impacto debería reflejarse en el precio de comercialización interna del trigo en los próximos días, pero eso sólo se sabrá cuando haya mayores certezas.
Ayer, el trigo cotizaba con alzas, llegando para la entrega de enero a u$s 185 (contra u$s 175 de ayer). Sin embargo, el incremento no se debió a las heladas, sino al contagio de una suba de u$s 11 en Chicago por el clima frío y seco que complica el desarrollo del cereal en el Hemisferio Norte. En principio, las caídas de los rindes de Argentina, no afectarían el precio en el mercado internacional porque los incrementos en el área de los principales países productores tendrían un efecto compensador para el mercado.
Más soja
Por la fecha en que cae esta helada, es tarde para resembrar trigo y recuperar lo que se perdió. Guillermo Otamendi, gerente comercial de Ciagro para la Provincia de Buenos Aires, explicó que "durante los próximos 10 días el productor estará midiendo sus pérdidas, y en los lotes que ameriten una resiembra, se pasará a soja". Más de la mitad de las hectáreas perdidas se irían, así, a la oleaginosa.
Fuente. El Cronista Comercial