El Consejo Directivo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), integrado por trece federaciones de todo el país, debatirá el miércoles próximo sobre la posibilidad de decretar un paro agropecuario, aunque el ánimo de los productores es continuar la negociación con el Gobierno.
La decisión tomada por el Ejecutivo nacional de abrir parcialmente las exportaciones de carne descomprimió la situación con el campo y disipó las posibilidades de una medida de fuerza, al menos en el corto plazo. "Aún faltan muchas cosas por negociar y recomponer; pero la decisión de abrir exportaciones fue un paso adelante y no lo podemos dejar de lado", dijo Javier Jayo Ordoqui, titular de Carbap.
Esta entidad reúne a los productores del interior bonaerense y de La Pampa, y constituye la columna vertebral de CRA, la cual también está integrada por asociaciones del litoral, de Córdoba, de San Luis, de San Juan y del noroeste del país. El jueves pasado, la mesa directiva de Carbap -la más combativa de todas- resolvió suspender cualquier tipo de medida, supeditada al resultado de las negociaciones entabladas con el Gobierno. Carbap tomó esta postura luego de una reunión que mantuvo con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y con el subsecretario de Agricultura, Javier de Urquiza.
Durante el último mes, los ruralistas enrolados en CRA realizaron más de una decena de asambleas para conocer la opinión de los productores en torno de la posibilidad de un paro agropecuario. En todos los encuentros, la opinión de los ruralistas fue unánime en cuanto a reclamar a las entidades que se decrete una medida de fuerza, aun cuando ahora la situación varió. Pese a la resolución de Carbap de suspender el paro, el titular de la entidad advirtió: "hay otros sectores, como el de los productores de trigo o los tamberos, que necesitan soluciones urgentes".