Luego de la fuerte suba de las ruedas previas, la plaza se mantuvo sostenida, aunque con valores récord para los máximos de algunas categorías. Entre supermercados y matarifes se disputan lotes que antes se encontraban definidos por el kilaje para unos o para otros, pero ahora la necesidad les cruzó los caminos. Por supuesto, los primeros marcan el ritmo sobre los otros, que con menos poder económico siguen el ritmo de la suba.
Los precios parecen haber llegado a un punto de equilibrio, pero los feriados que plantea el almanaque hasta fin de año, pueden cambiar la tendencia. La reacción de la calle, un mundo aparte.