El gobierno de Salta presentó un estudio para recuperar 500 kilómetros de vías. La inversión prevista es de US$ 47 millones y el tiempo, 16 meses
SALTA.- La provincia elaboró un plan de recuperación del Belgrano Cargas donde da prioridad a la reparación de 500 kilómetros de vías de los ramales C-14, C-25, C-12 y C-18.
El primero atraviesa la zona andina; el segundo une Embarcación, en el norteño departamento de San Martín, con Formosa; el tercero va de Joaquín V. González, en el departamento de Anta, en el este provincial, a Barranqueras, en Chaco y el último, desde Metán, en el Sur, llega a Profesor Salvador Mazza, en la frontera con Bolivia.
Los rieles cruzan un área de gran potencial productivo y sirvieron en el pasado para transportar el 30% de la carga del Noroeste. Hoy, no llegan al 10%, unas 800 mil toneladas por año.
Concesionado por separado del Belgrano Norte, que llega hasta la localidad bonaerense de Villa Rosa, el Belgrano Cargas tiene 7347 kilómetros de vías de las que 5053 son troncales y muchas fueron desactivadas durante la década del 90, lo que dejó pueblos olvidados en 13 provincias, sobre todo en el empobrecido Norte.
El estudio, que propone una inversión de US$ 47 millones y un tiempo de obra estimado en 16 meses para la recuperación de las redes troncales, fue entregado recientemente por el gobernador Juan Carlos Romero a Franco Macri, directivo de la empresa Shima, gerenciadora del Ferrocarril Belgrano Cargas. En la ocasión se intercambiaron datos sobre la capacidad y potencialidad del tren, los ramales prioritarios y la inversión planificada. El ministro de la Producción y Empleo, Sergio Camacho, afirmó que "en tres años, se volvería a mover por tren cerca de 2,5 millones de toneladas anuales que hoy se despachan por camiones". Y agregó: "Recién entre el quinto y el décimo año, y con una fuerte inversión en locomotoras, podrá alcanzarse la carga histórica de 4,5 millones de toneladas anuales".
El gerenciamiento del Belgrano Cargas está en manos del consorcio argentino-chino conformado por las empresas Shima (sociedad establecida entre Socma y la aceitera china Sanhe Hopefull), Roggio y Emepa. Desde la década del 80, Salta reclama inversiones en este ferrocarril y rechazó, junto con las otras provincias norteñas, la concesión del ex presidente Carlos Saúl Menem a la Unión Ferroviaria y, más recientemente, se opuso a la inclusión del gremio de los camioneros en el directorio por considerar que se trata de intereses contrapuestos en materia de transporte.
El gobierno provincial, por su parte, dispuso iniciar trabajos de restauración en 220 kilómetros de vías del ramal C-14 que llega hasta el límite con Chile, en el tramo desde esta capital hasta el Viaducto La Polvorilla -que recorre el internacionalmente conocido Tren a las Nubes-, para lo cual aportará fondos propios por $ 14 millones que serán reintegrados por Shima o por el gobierno nacional, según informó el ministro Camacho.
También indicó que se espera la reanudación de este servicio, icono del turismo salteño, en los primeros meses del año próximo (hoy se encuentra en período de preadjudicación. A mediados del año pasado se dispuso la caducidad de la concesión a una UTE local por reiterados problemas en los viajes).
Ese es el único servicio de pasajeros que queda. Antes había viajes a Retiro, en Capital Federal, al norte de Chile y a Bolivia, e internos que hacían confluir hasta 5000 personas por día en la estación ferroviaria, hoy sólo referencial para el Corredor Turístico de la calle Balcarce.
La Nación