Panorama regional

Pierde competitividad el agro brasileño

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La fuerte apreciación del real frente al dólar coloca a los productores de soja, el cultivo más importante del país vecino, en una situación de gran desventaja ante el aumento de costos y en el momento de exportar.

Luiz Nery Ribas, gerente técnico de Aprosoja, y Naildo da Silva Lopes, empresario, ambos brasileños, vinieron por cuarta vez al país para reunirse con técnicos de Aacrea. El objetivo es el de continuar capacitándose en la adopción de la tecnología CREA para aplicar en los campos de Mato Grosso. Este trabajo lo vienen desarrollando hace años. Especialistas de Aacrea ya viajaron tres veces a esa zona para acelerar el proceso de mejoramiento global.

Esto, para los productores brasileños es fundamental, porque por la apreciación del real respecto del dólar, la agricultura brasileña está perdiendo constantemente competitividad y necesitan, por lo tanto, ser cada vez más eficientes.

Nery Ribas, relató a LA NACION que Aprosoja es la Asociación de Productores de Soja del Mato Grosso, son los mayores productores del país con un 35% del total y congrega unos 5000 agricultores en la región.

"Nosotros sembramos 5.100.000 hectáreas de soja en el Mato Grosso, con buena producción, con buenos campos, pero con grandes dificultades en función de la economía del país. Institucionalmente tenemos el arduo trabajo de agregar productores, de hacerles llegar información y de darles apoyo para que se mantengan en la actividad", agregó .

Mayor endeudamiento

"Lo que pasa es que una apreciación del real frente al dólar hace que todos los pequeños productores sufran un desastre patrimonial, porque tienen sus deudas en reales. Cada vez están más endeudados y se acentúa la concentración, dijo Ricardo Negri, economista de Aacrea.

Negri comentó, además que, en la práctica, un productor para comprar una cosechadora necesitaba hace cuatro años 15.700 bolsas de soja (de 60 kilos cada una) y ahora requiere 37.000 bolsas para adquirir esa misma máquina".

Endeudarse con un tipo de cambio de 3,10 reales por dólar (ahora la relación es de 1,92), lo que le permitía al agricultor era pagar mucho más barato todos sus insumos y maquinarias. Hoy, el que se quedó endeudado en reales debe muchos más dólares. Hay un desfase cambiario del 68% y, como consecuencia, Brasil continúa perdiendo competitividad.

Según Nery Ribas, se torna difícil mantenerse en la actividad porque los costos están muy altos y los márgenes pueden llegar a ser cero ; el año pasado directamente fueron negativos, y este año, a pesar de lograr rindes de 3000 kilos por hectárea el margen volvió a ser cero.

Negri sostuvo que "como gasto directo Silva Lopes gasta 450 dólares para sembrar una hectárea de soja y nosotros por ahí estamos en 140 dólares. Lo que sucede es que la soja que siembra él tiene 500 kilos por hectárea de fertilizantes y tres aplicaciones de fungicidas en contra de la roya con una ventana climática muy chiquita".

Nery Ribas dijo que la soja es el único cultivo que pueden hacer en esos suelos y Negri considera que en los últimos años se ha dado un proceso de concentración muy fuerte. "No es negocio para un productor pequeño o mediano, pero las grandes compañías y los grandes productores tienen otras escalas de negociación. Además, resulta fundamental tener en cuenta que una componente muy importante del costo es el flete, porque están entre 1800 y 2500 kilómetros de los puertos.

"Para tener una idea, comparativamente, el Mato Grosso es como si fuera el Chaco argentino, Santiago del Estero. Es la nueva zona de producción", agregó Negri,

En una parte del Mato Grosso se produce el 30% de la soja del Brasil, y en toda una zona hacia el noroeste (que incluye Rondonia, otra parte del Mato Grosso, Tocantins, Piaui, Goias y, también Mato Grosso Do Sul), se podrían llegar a sembrar 50 millones de hectáreas más. "O sea, es una enormidad lo que se puede hacer, sin tirar un solo árbol, pero todo indica que la frontera agrícola no se expandirá por el momento por los problemas de rentabilidad.

Nery Ribas asegura que esta política perjudica a la exportación; en cambio, favorece al sector banquero, al sector financiero.

Por todo esto, es una región que va a poder expandirse con recios muy altos del cultivo, a valores bajos pierden plata por los costos y, encima, hay un tipo de cambio que empeora la situación.

Para Negri, la escala se va aumentando; el tipo de cambio conduce a que el negocio se achique, con lo cual sobreviven los más grandes. Aquellos que tienen entre 10.000 y 50.000 hectáreas, aproximadamente.

Rendimientos

Aseguran que el sector emplea mucha gente 36%. Casi igual que en la Argentina, aunque en nuestro país es un poco más la población económicamente activa que depende de la cadena agroindustrial directa o indirectamente. Como productores son eficientes al igual que en nuestro país. Según Negri, la estabilidad de rendimientos en el Mato Grosso es más importante que acá. El rendimiento promedio de ese Estado está entre 2800 y 2900 kilos por hectárea. Si se toma una serie de años se nota mucha estabilidad. Alta tecnología aplicada con altos costos, pero por ahora no se pueden hacer muchas inversiones más.

El sector es importantísimo en la economía del país, porque la soja es el primer producto de la balanza comercial, por eso los especialistas brasileños destacan que es difícil de entender la incoherencia de que la soja sea el producto más importante de la balanza comercial y que el Estado de mayor producción de soja del Brasil, no tenga renta.

Como anécdota Negri que el año pasado viajó con otro técnico de Aacrea a la Agrishow brasileña para dar una charla sobre como el productor argentino sobrevivió a la crisis de los 90. Y lo que más les fue la foto que se ve en esta página. La venta de una cosechadora a 1,99 reales más las cuotas que faltaban pagar. Algunos necesitan desprenderse de sus activos rápidamente y a muy bajo precio por el alto grado de endeudamiento.

Los especialistas brasileños destacaron la necesidad de adoptar la tecnología CREA. "Con todas las dificultades, con toda la falta de renta, queremos que nuestros productores tengan la idea de compartir información, de mejorar cada vez más como la única forma de adaptarse y sobrevivir a esta crisis por la que atraviesa el sector", finalizó Nery Ribas.

Fuente: La Nación

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