Propuesta

Piden una compensación en el precio de la harina

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Productores, acopiadores, molineros y exportadores pedirán al presidente Kirchner que libere el mercado local del cereal y aplique un subsidio directo a la molinería para evitar que la firmeza de los precios internacionales aumente el precio del pan.

La cadena de valor del trigo, integrada por productores, acopiadores, molineros y exportadores, le pedirá al presidente Néstor Kirchner que libere el mercado local del cereal y aplique un subsidio directo a la molinería para evitar que la firmeza de los precios internacionales provoque un aumento del precio del pan. La decisión fue tomada ayer, durante un encuentro realizado en la Bolsa de Cereales porteña, en la que hubo asistencia perfecta y algunos reproches cruzados.

En los principales mercados del cereal (Buenos Aires, Rosario, Bahía Blanca y Quequén) prácticamente no hay operaciones desde hace casi dos semanas, por la ausencia de los exportadores, principales compradores del grano (ver página 9). Es que, a pedido del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, los exportadores no compran a más de 370 pesos la tonelada, y los productores piden no menos de 470 pesos.

En una carta, los actores involucrados en la comercialización del trigo le dirán al Presidente que, al liberar completamente el mercado, los precios de la materia prima se reacomodarán hacia arriba y, además de mejorar los ingresos de los productores, permitirán una mayor recaudación impositiva por el impacto que esa suba tendría en los impuestos a las ganancias y al cheque, y en las retenciones. Con esos fondos adicionales, dicen, el Gobierno podría subsidiar con holgura la industria molinera para que el precio de la harina y, consecuentemente, el de los panificados, permanezcan en los valores actuales.

Conciliador, el director ejecutivo de la Bolsa, Adrián Vera, dijo: "Hay que defender la libertad de los mercados y buscar mecanismos que compatibilicen el interés del Gobierno de mantener los precios de la canasta familiar con el acceso de los productores al precio internacional". Alberto España, presidente de la Federación de la Industria Molinera (FAIM), señaló: "Todos creen que nosotros y los exportadores tenemos mayor información sobre lo que va a resolver el Gobierno, y no es así. Nos preocupa no saber qué es lo que se está pensando".

Rumores

Desde la producción, insisten en que la situación actual está provocando una transferencia de ingresos hacia otros eslabones de la cadena. Esta semana, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), afirmó en un comunicado que "la permanencia de dichas irregularidades afectará la venta del cereal y toda la región que sustenta su economía en este cultivo afrontará serias dificultades". El economista de Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Daniel Asseff, agregó: "Hay un mercado parado; no hay precio; nadie compra, aunque el productor necesita vender para poder para afrontar la siembra de soja. Este es el panorama actual".

Ayer, en la reunión de la cadena del trigo -que según Alberto Rodríguez, del Centro de Exportadores de Cereales, fue "muy buena y amable"-, también se habló de otros granos. Fue muy comentada en ese encuentro la versión de que el Gobierno tendría en estudio un nuevo aumento de las retenciones a las exportaciones. Mientras que para algunos una carpeta que maneja Economía prevé subas en todos los granos, para otros sólo afectaría al maíz, cuyos valores internacionales subieron un promedio del 16% desde mediados de octubre último.

No obstante, ante la consulta de LA NACION, un funcionario del equipo de la ministra de Economía, Felisa Miceli, desmintió que una medida semejante estuviera en estudio, al menos por ahora. Los actores del mercado de granos hicieron circular el rumor como reguero de pólvora, pero sin darle demasiada entidad, porque en los últimos 15 días se habían escuchado muchas versiones como ésa y no creen que ésta sea la última.

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