Presentación en Washington

Piden a EE.UU. que no anule beneficios

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Luego de tres semanas de deliberaciones en Buenos Aires y en esta capital, el Gobierno pidió anteayer a la administración Bush que extendiera las exenciones arancelarias que benefician a productos argentinos por US$ 616,5 millones.

El embajador argentino, José Octavio Bordón, fue el encargado de firmar la solicitud ante la Representación Comercial estadounidense (USTR, en inglés), para pedir que se mantengan para el país los beneficios de su Sistema Generalizado de Preferencias (SGP).

El USTR se tomará "semanas o incluso meses" para evaluar los pedidos de cada país, dijo su vocero, Stephen Norton, ya que la Argentina integra el grupo de los 12 principales países beneficiarios del sistema, con exportaciones superiores a US$ 26.700 millones en 2005.

El pedido diplomático podría combinarse con las presentaciones que podrían hacer foros o exportadores argentinos e importadores locales hasta pasado mañana, dado que mañana será feriado en este país, para abogar por el mantenimiento del acceso preferencial al mercado norteamericano.

La Cancillería ya había presentado una solicitud en 2005 para pedir que se mantuvieran las preferencias arancelarias para ciertas exportaciones argentinas cuando el USTR evaluaba sacar al país del sistema, lo que finalmente quedó descartado. Este año la situación es diferente, ya que los criterios de selección para integrar el SGP y la lista de sus países beneficiarios serán sometidos antes de diciembre próximo a su primera revisión en dos décadas.

El programa fija aranceles cero para más de 3400 productos de 133 países en vías de desarrollo, con objeto de ayudar a diversificar sus exportaciones a Estados Unidos, pero el Congreso y la administración republicana consideran que quedó desactualizado. La Argentina y otros 9 países -Brasil, Venezuela, Rusia, la India y Turquía, entre otros- acumulan las dos terceras partes del programa, según las estadísticas del USTR, que fue pensado para impulsar la diversificación de las economías más pequeñas entre los países en vías de desarrollo.

El anuncio del USTR de que podría excluir al país del SGP, difundido el 7 del mes pasado, provocó la reacción del presidente Kirchner, que acusó a Estados Unidos de tomar decisiones "como en las viejas teorías del imperio romano", y rechazó la "presión" que ejerce Washington con herramientas comerciales. "El país no tiene relaciones carnales con nadie", afirmó.

Suspicacias

Tres semanas después, la Cancillería defendió la permanencia de los cerca de 160 productos locales que se benefician del sistema, al enviar su pedido mediante el único canal abierto para recibir las solicitudes, la dirección de e-mail FR0052@ustr.eop.gov. Los productos dentro del SGP abarcan el 15% de las exportaciones locales a Estados Unidos. Incluyen cueros, algunos productos derivados del petróleo, ciertos químicos, carnes cocidas, quesos, partes automotrices y maní, entre otros.

Los diplomáticos brasileños, según trascendió, también habrían solicitado ante el USTR una extensión del beneficio arancelario. La revisión del SGP despertó suspicacias en Buenos Aires y Brasilia, ya que se anunció sólo dos semanas después de confirmarse el fracaso de las negociaciones de la Ronda de Doha por la falta de consenso sobre la reducción de los subsidios y aranceles agrícolas, con acusaciones cruzadas entre Estados Unidos, la Unión Europea y países emergentes.

Desde el USTR replicaron que se trata de una cuestión técnica alejada de cuestiones políticas, visión compartida por Bordón. "Es incorrecto hablar de sanciones comerciales. Estados Unidos retira ventajas arancelarias que unilateralmente da a ciertos países y productos", comentó el embajador cuando Washington anunció la revisión. Sin embargo, analistas de ambos partidos, demócratas y republicanos, creen lo contrario.

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