El día más duro y largo en la negociación que se abrió ayer entre el Gobierno y el campo terminó sin solución. Con algunas rutas ya cortadas nuevamente, como en Gualeguaychú, y ante la presión creciente de las asambleas que esperaban el resultado del encuentro de los dirigentes rurales y funcionarios nacionales a la vera de la ruta, el campo se despidió de la Casa Rosada con "preocupación" y con sus demandas "insatisfechas".
El diálogo que había vuelto a abrirse después de días de estancamiento llegaba después de seis frenéticas horas al peor desenlace: sin anuncios.
"Nos vamos con una gran preocupación porque se nos dijo que no se tocará la resolución del 11 de marzo que aplicó el aumento de las retenciones", descargó sin ocultar su malestar Mario Llambías, de Confederaciones Rurales Argentinas, que a la medianoche y en las puertas de la Casa de Gobierno anunciaba la disconformidad del campo con las propuestas del Gobierno y el llamado para hoy a una reunión de emergencia para determinar los pasos por seguir. "Esperábamos algo concreto, que no llegó", dijo.
En forma paralela, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, intentaba mostrar optimismo en una conferencia de prensa que demoró casi dos horas en concretar desde que la anunció.
Calificó el encuentro como "sumamente útil e importante" y anunció que el Gobierno les había propuesto a los dirigentes agropecuarios volver a reunirse pasado mañana para retomar el diálogo. Descartó, no obstante, que pudiera retrotraerse la suba a las retenciones. A cambio prometió que es una política de la presidenta Cristina Kirchner garantizarles a los pequeños productores su plena rentabilidad. "Propusimos trabajar en determinar quién es el pequeño productor y cuáles son las necesidades del que siembre en las áreas marginales", indicó, rodeado por el ministro de Economía, Martín Lousteau; el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el de Agricultura, Javier de Urquiza.
Como único vocero, y hablándoles principalmente a las asambleas que estaban en alerta en las rutas, el jefe de Gabinete descartó modificaciones en la resolución que subió las retenciones. "No necesariamente hace falta cambiarla", dijo, después de reiterar que el Gobierno les "garantizará a los pequeños productores su rentabilidad plena".