El presidente de la Cámara de Pescadores, Barqueros y Afines de Victoria, Ramón Gracilazo, dijo a APF, que si se baja a la mitad de lo permitido el año pasado, que alcanzó las 15 mil toneladas, “quedaría mucha gente desocupada, porque ya se exportó el 90% de ese total” También solicitarán una extensión del subsidio por los meses de agosto y septiembre.
Hay preocupación entre los pescadores locales tras la decisión del Gobierno nacional de establecer límites a la exportación del sábalo, el surubí, la boga y la tararira. Según precisó el dirigente de Victoria, de establecerse el cupo en 8 mil toneladas, como trascendió, no quedaría “casi nada para exportar, porque ya se hizo en un 90% de ese total”.
Es que, a su entender, “el gobierno estableció tarde los cupos y todos estuvimos trabajando en base a los del año anterior que alcanzaban las 15 mil toneladas”.
La idea de los pescadores es solicitar a la Nación que se establezcan “límites razonables” para no perjudicar a los trabajadores. Otra opción, planteada por la Cámara hace alrededor de una semana al secretario de la Producción, Roberto Schunk, fue que se les permita pescar en el Río Uruguay. “Hay tres plantas de exportación en la República de Uruguay y ellos están aprovechando, porque acá, en Entre Ríos, los intendentes de la Costa del Uruguay, no permiten que entre gente a pescar. Pero la parte sur del río es anchísima y tienen muy pocos pescadores”, razonó Garcilazo.
Estimó que de confirmarse el límite en 8 mil toneladas, unos 1.500 trabajadores de Victoria, Diamante y Gualeguay, se verían afectados.
El sector recibe actualmente un subsidio de 225 pesos. Los pescadores tienen previsto reunirse el 4 de agosto con un funcionario nacional en Paraná, “al que le vamos a pedir que en agosto y septiembre continúe la ayuda”, anticipó el dirigente, y reconoció que cuentan “con el aval de las autoridades de Victoria, porque la situación que estamos pasando es real”, sostuvo.