Hace 100 días

Permanece inactivo el puerto de Santa Fe

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La pronunciada bajante del río Paraná, especialmente en sus cursos medio e inferior, y la falta de trabajos de dragado en el canal de acceso -entre el río Paraná y la estación fluvial- mantienen prácticamente cerrado el puerto de esta capital.

Hace 100 días que en la estación fluvial santafecina no ingresan ni egresan ni siquiera una barcaza cargada con combustibles. Esto amenaza con clausurar las actividades del depósito que la empresa Shell posee en esa jurisdicción y la de los pocos barcos areneros que operan en la zona.

El lunes último, el hidrómetro instalado en el dique dos del puerto santafecino marcó 2,19 metros, es decir, 1,30 metros por debajo del registro habitual para esta época del año.

Fuentes portuarias explicaron que hasta los buques areneros tienen dificultades para maniobrar, aunque se abastecen de los bancos de arena que se multiplicaron en las últimas semanas en los canales de acceso y derivación.

Voceros de la planta de almacenaje que Shell posee en la zona portuaria admitieron que parte del personal que se desempeña en ella fue enviado a la refinería que la empresa opera en Arroyo Seco, al sur de la provincia, hasta que se normalice la actividad en esta capital.

Pero estos problemas no se podrán resolver en un plazo inmediato, ya que la bajante se extenderá hasta bien entrada la primavera.

Un reciente informe del Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió que "los niveles de embalse de la alta cuenca muestran una tendencia descendente, leve, pero sostenida", producto de la falta de precipitaciones abultadas, tendencia que se mantendrá aún hasta la finalización de septiembre. Por ello, el caudal medio descargado al río Paraná a partir de junio fue la cuarta parte del valor normal.

Tampoco se puede aseverar, según los especialistas, el fin de un período de sequía en el tramo Paraná-Paraguay, ya que en los dos últimos años fue evidente el enfriamiento del océano Pacífico, que determina, en buena parte, el ingreso de humedad en el cono sur. En consecuencia, con estos niveles, hasta la navegación deportiva se volverá peligrosa en las próximas semanas.

Deficiencias

Además del bajo nivel del río, lo que más afecta al puerto de Santa Fe -que en los próximos años será relocalizado en una zona cercana al túnel subfluvial Uranga-Sylvestre Begnis- es la falta de mantenimiento del calado en el canal de acceso. Hoy ese calado es de apenas 6 pies, cuando se necesitan de 20 hacia adelante para poder garantizar movimiento operativo al puerto local.

Esta semana, funcionarios provinciales gestionarán ante el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, el santafecino Ricardo Luján, que Hidrovía SA, que tiene a su cargo el control de la hidrovía Rosario-Brasil, se haga cargo del dragado de 2 km del canal de acceso al puerto santafecino.

Si bien lejos quedó en la historia el nivel más bajo del río en esta capital -1,04 metros bajo el cero, el 4 de noviembre de 1944-, no deja de llamar la atención de los especialistas que desde 1998 el río Paraná enfrenta un pronunciado período de estiaje.

En la década del 90, el río Paraná tuvo 5 riadas con alturas superiores a los 7 metros. Fue en los años 1990, 1992, 1995, 1997 y 1998. No obstante, la inundación del río Paraná más recordada fue la de 1905. Ese día, el puerto registró una altura del río de 7,83 metros.

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