Si la suba de los precios de la hacienda en el último año y medio le devolvió la rentabilidad a la ganadería, nada mejor que aplicar cada vez más tecnologías para potenciar cada pata del negocio. De eso se habló, y mucho, en Expoagro 2011 en materia de pasturas y maíces para silo. El cambio de escenario en el sector despertó un renovado interés sobre cómo incorporar tecnologías para producir más.
"Hoy es fundamental que el metro cuadrado de pasto se haga con la mejor tecnología", expresó Martín Zingoni, presidente de Forratec, que en Expoagro estuvo con sus líneas de maíces DUO, las alfalfas Hybriforce y Magna, sorgos y el maíz para silo con la característica BMR, algo que le confiere una alta digestibilidad por su bajo contenido de lignina.
Zingoni dijo que, por ejemplo en el caso de alfalfas, hay una tendencia a usar productos de mejor calidad y que el ganadero busca esa calidad para producir más incluso en menos superficie.
La genética creció entre un 15 y un 20% en los últimos 10 a 15 años. Pero, según Zingoni, el productor no siempre "captura" toda esa ganancia porque a veces no hace un adecuado manejo de la fertilización, logro de stands de plantas, control de malezas, entre otros puntos. "El productor tiene deberes por hacer tranqueras adentro", evaluó.
Más allá de la discusión sobre si el modelo va a ser menos pastoril, mantendrá su actual característica o será más intensivo, en lo que se refiere al pasto uno de esos deberes pasa por aumentar el volumen de la cosecha que hace la vaca en el establecimiento. En agricultura, un productor que tiene potencial para cosechar entre 35 y 40 quintales de soja nunca aplica tecnología para sacar menos quintales que ese potencial. La idea es que en ganadería se apunte a algo similar: cosechar más pasto inclusive en la misma superficie.
El cambio de escenario ayuda a aplicar más tecnología: según los especialistas, hoy para pagar una pastura se necesita la mitad de los kilos de carne que hacían falta dos años atrás.
Precisamente, se está observando una recomposición del mercado pasturas, después de haber caído a la mitad. A fines de los noventa, el mercado de alfalfa era de 10 a 12 millones de kilos y hoy está en 6/7 millones de kilos, aunque tiene trasfondo para seguir creciendo.
Más hectáreas
Otro factor para tener en cuenta es que viene creciendo la superficie de maíz y sorgo para silaje. Hace tres años había 700.000 hectáreas y ahora ya está en un millón de hectáreas. Es una consecuencia de planteos que apuntan cada vez más a una mayor intensificación.
En este sentido, en la muestra hubo un interés bien marcado por parte de los productores por los híbridos de las empresas. En esa línea, buscan más digestibilidad y calidad de fibra.
"Hace tres años, el mercado de silaje se fijaba por los precios, pero hoy el productor ganadero se fija más en la calidad y analiza mucho los híbridos. El mercado creció y las perspectivas son que siga creciendo porque la ganadería se va a lugares más alejados", afirmó a LA NACION Leandro La Ragione, gerente de desarrollo de la firma Pannar.
En la empresa remarcaron que poseen un programa específico para silo. Y uno de sus objetivos clave es la calidad. "Buscamos que la calidad de la fibra de la planta sea lo mejor posible", dijo La Ragione.
Entre otros productos, Pannar, ganadora en cinco oportunidades del primer premio a la calidad de silo en el concurso de silajes de Mercoláctea, tiene los materiales PAN 6148, PAN 5E-202 y PAN 6P-563 RR2 (en este caso, de grano blanco con tolerancia a glifosato). Además, lanzó PAN 5E-203 y dos versiones con biotecnología: PAN 5E-602 RR2 y PAN 5E-405 HX, con resistencia a insectos, en especial diatraea y cogollero. La firma también mostró sorgos sileros y alfalfas.
Por el lado de Forratec, entre otros desarrollos presentó un maíz para silaje con BMR. Esta característica, según explicaron en la empresa, es un indicador de un menor contenido de lignina, algo que otorga mayor digestibilidad y concentración de hidratos de carbono. "Este tipo de material está llamado a aumentar la productividad de rodeos lecheros y de carne, logrando una alta eficiencia de productividad por kilo de materia seca consumida", concluyó Zingoni.
La Nación