Destino incierto

Parmalat busca fabricante para sus marcas en la Argentina

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El destino de Parmalat en la Argentina sigue siendo incierto. La Compañía Láctea del Sur, la empresa de Sergio Taselli que compró los activos locales en diciembre de 2004, sigue con su planta inmovilizada y un conflicto legal con la casa matríz.

Además, según una información publicada en el diario italiano Il Giornale, Parmalat Italia anunció su "regreso" al mercado argentino, mediante la distribución de productos gourmet.

Mientras que en el entorno de Taselli aseguran que el accionista mayoritario de la concesionaria de trenes Metropolitano puede seguir elaborando las marcas de Parmalat, en el mercado se afirma que la casa matriz italiana ya entabló contactos con Parmalat Uruguay para que se encargue de la producción para la Argentina. Antes, había negociado con la filial chilena, adquirida por el grupo Bethia, que es accionista de Milkaut en el país.

"Compañía Láctea del Sur cometió incumplimiento del contrato y Parmalat tiene el derecho a revocarle el uso de la marca", explica un ejecutivo que está en contacto con los directivos italianos. El contenido de ese contrato se desconoce, a diferencia de los rubricados en Chile y Uruguay, que están en el balance de Parmalat.

Lo cierto es que la compañía oriental, antes de plantar bandera en el país, prefiere una resolución del frente legal, en la que quede claro si la marca es de los italianos o de Taselli.

En el país vecino, los fabricantes de la marca comenzarán a pagar a Parmalat un 1,5% de sus ventas netas anuales (o un mínimo de 100.000 dólares) en concepto de regalías a partir del tercer año del contrato, firmado en febrero de 2005. El modelo propuesto para la Argentina sería similar.

Si Parmalat consigue que alguna empresa tome su representación, fuera de Taselli, su intención es meterse también en el mercado de jugos, con la marca Santal y con la salsa de tomate Pomi. Representantes de Parmalat ya están ofreciendo las pastas Amato y el café Kimbo entre los importadores que abastecen de productos premium a las cadenas de supermercados. Domenico Pierro, administrador de la sociedad One 2 One, le dijo al Giornale que "Parmalat tiene una fuerte vocación internacionales que incluye a la Argentina".

Luego de un largo proceso de venta, tras los escándalos contables, Parmalat Italia le cedió los activos argentinos a Taselli a cambio de que la empresa argentina se hiciera cargo de una deuda de 70 millones de pesos. Sin embargo, el dueño de Metropolitano declaró a su empresa en convocatoria de acreedores, a los pocos días de tomar el control, por un monto superior: $ 240 millones.

En 2005, Compañía Láctea del Sur buscó un acuerdo con los sindicatos para trasladar trabajadores de algunas plantas y centros de distribución a otros enclaves fabriles. Pero, del otro lado, respondieron con huelgas en las plantas de Chascomús y Pilar. Esa situación provocó un parate en la producción y hasta la intervención del Gobierno, que le reclamó a Taselli que pagara sueldos atrasados.

Durante el último verano, Taselli (que desembolsó el precio simbólico de un euro al asumir los pasivos), evaluó la posibilidad de vender o encontrar un socio capitalista que inyectara capital y, de esa forma, deshacerse del problema. Pero le faltó una contraparte. Incluso, la Cámara de Autoservicios y Supermercados Chinos negoció para que el empresario retomara la producción de la etiqueta italiana y la distribuyera a través de los locales de sus asociados.

Fuente: Cronista Comercial

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