A fin de año se empezaría a construir la procesadora de jugos

Para Urribarri, la fábrica es un ejemplo de convivencia

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El 22 de junio se conocerían las ofertas de los interesados en construir la fábrica de jugos en Villa del Rosario, un emprendimiento simbólicamente vital para el gobierno provincial.

El acto donde se hizo público el llamado a licitación tuvo lugar ayer, presidido por Sergio Urribarri, en el centro cultural de aquella localidad del departamento Federación. También se anunció la pavimentación de un tramo de la ruta 1, actualmente de ripio.

La fabrica esta proyectada para producir concentrados de jugos de fruta. El tramo más conocido de la ruta 1 es el que está asfaltado, entre La Paz y San José de Feliciano. Pero el camino sigue hacia el norte hasta toparse con la ruta nacional 127, a la altura de San Jaime de la Frontera. Allí la traza se desplaza hacia el sur, imitando la disposición geográfica del límite provincial sobre el río Mocoretá, hasta llegar a Chajarí.

Lo que ayer se anunció es la pavimentación de 25 de los 58 kilómetros que separan a Chajarí de San Jaime de la Frontera, desde la autovía ruta 14 hacia el oeste, con un presupuesto de 93,4 millones de pesos. Los que habitan aquella región advierten y destacan el impacto del proyecto vial, que se agrega a un paquete de inversiones que incluye la construcción de un acueducto para regar las quintas citrícolas y la instalación de una fábrica de jugos que, administrada por una cooperativa de pequeños y medianos productores, permitirá lograr un precio de referencia adecuado para todos los eslabones de la cadena de valor.

Por eso para la actual gestión la iniciativa da cuenta de una matriz, que tiende a potenciar la idea de transformar la provincia en un polo agroindustrial y turístico, donde la inversión productiva y el acceso a créditos o subsidios se complemente con la organización de los productores en defensa de sus intereses, como también está ocurriendo con las cadenas lácteas y apícolas.

Las cadenas agroalimentarias de la provincia explican el 45% del valor agregado total por la economía entrerriana, lo que los técnicos llaman producto bruto geográfico. El porcentaje es 3 veces superior al promedio nacional: de las 24 jurisdicciones administrativas (23 provincias + ciudad de Bs. As.), en la nuestra se verifica el mayor peso de las cadenas agroalimentarias, le sigue La Pampa con un 38%.

Más allá de estas consideraciones, en la oportunidad el mandatario dijo que la fábrica es “un ejemplo de convivencia”, ya que nunca “dinamitamos los puentes”, en relación a lo sucedido durante el año 2008 entre el gobierno y los productores. Efectivamente, pertenece a un grupo de “federados” a la Federación Agraria el proyecto de instalar una procesadora de jugos.

La fábrica producirá concentrados de jugos de fruta y aceites esenciales, lo que permitirá beneficiar en forma directa a 350 citricultores que serán socios de la planta y en forma indirecta a más de 1.400 explotaciones de la zona (el 80% de las explotaciones citrícolas de la provincia). El proyecto posibilitará la expansión de la oferta de cítricos mejorando el ingreso y la estabilidad en las ventas de los productores. Además, creará alrededor de 70 puestos de trabajo directos. Los empleados serán hijos de los productores asociados y contarán con la capacitación respectiva, lo cual está previsto en el pliego de bases y condiciones, con participación de las escuelas técnicas y la facultad de alimentos.

Promesa. Además de Urribarri, estuvieron en la ceremonia el intendente anfitrión, Damián Candarle; el senador por el departamento Federación, José Luis Panozzo; el ministro de Producción, Roberto Schunk; y el delegado argentino de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Néstor Berterame. La apertura de sobres se llevará a cabo el 22 de junio y antes de fin de año estará comenzando la obra que demandará 15 millones de pesos.

El gobernador dijo que el llamado a licitación es “una paso más que importante, para la construcción de esta tan anhelada y tantas veces prometida” fábrica de jugos. “Esto les da una perspectiva distinta a los productores de la región y los miembros de la comunidad. De eso se trata, trabajar juntos para cambiar vidas”, subrayó.

En ese contexto es que no dejó de citar que este proyecto “es un ejemplo de convivencia”, tras lo cual recordó los momentos vividos en 2008, cuando “no había tolerancia”. En ese marco, indicó que “el trabajo nunca corrió riesgo, porque este gobernador y la mayoría de los productores mantuvimos el temple y no dinamitamos los puentes” porque “siempre estuve del lado de los pequeños productores”, sostuvo.

“Hay mucho trabajo en el medio”, agregó, tras lo cual mencionó que “es fruto de escucharnos, tanto el gobernador a los productores y viceversa”. Además, expresó que otro componente fundamental para la concreción del proyecto fue “la confianza” y afirmó que de esta forma, “cada vez menos jóvenes tendrán que irse de Entre Ríos”, como sucedió durante décadas.

A su turno, el intendente, Damián Candarle, aseguró que estaba viviendo “el mejor día” de su gestión. Manifestó luego, que “ésta es la política de Estado que necesitábamos, por nuestros productores, nuestra región, nuestra idiosincrasia y por lo que significa la citricultura para nosotros”.

Señaló a su vez, que esto no sólo “es cumplir el anhelo de los productores”, sino que también “es un día histórico para Villa del Rosario”. En ese sentido, recalcó que la fábrica “va a cambiar la región y transformar la comunidad” y comparó el impacto de la obra con lo que fueron las termas para Federación.

Valor agregado

Néstor Mover, uno de los impulsores del proyecto e integrante de la Federación del Citrus de Entre Ríos, consideró que “logramos convencer a nuestros gobernantes de la necesidad de darle valor agregado a la fruta que no tiene la calidad para ser consumida en fresco. Esto hace que producir sea alentador”, afirmó. “Las expectativas que surgen ahora son enormes para todos los productores de nuestra zona”, remarcó. “El hecho de que tengamos una fábrica casi propia de los productores es una enorme satisfacción. Realmente sentimos que nos han entendido y que lo que necesitábamos a largo plazo, hoy se está cumpliendo”.

Recordó que cuando el conflicto de la 125 él afirmaba que no era quién “para decirle al gobernador lo que tenía que hacer. Desde la citricultura le habíamos indicado todo lo que necesitábamos, así que si él estaba donde estaba era porque buscaba soluciones y nosotros como productores lo esperábamos en la tranquera. Hoy lo recibimos en esta tranquera para trabajar y hacer que la actividad citrícola tenga una alternativa más”. Mover se mostró esperanzado en que de esta forma “las familias sigan confiando y estaremos seguros de que si producimos, el Estado está con nosotros”.

Fuente: El Diario

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