Para Miguel Laurencena, de Fedeco, "compararnos con Brasil es difícil por el volumen que ellos lograron"

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Desde la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco) concretaron un encuentro, en la sede de la entidad en Paraná, en el que pusieron en valor la trascendencia del movimiento social en el ámbito rural entrerriano.

Miguel Laurencena, titular de la organización, habló con Campo en Acción para dar cuenta del hecho. “El objetivo es contar lo que sabemos sobre una forma de asociación que nosotros creemos que es fundamental para los sistemas productivos”, sentenció y remató: “Tenemos una gran trayectoria, pero así y todo no es fácil asociarse: a la gente de campo o el productor no les gusta asociarse con otro productor, pero sí participar de asociaciones”. Ponderó que, ante tal cosa, lo que ha logrado el cooperativismo, “es asociarse con fines comunes, objetivos y reglas claras; como las de gobernanza, elecciones, que no perduran mucho los dirigentes ya que los vamos rotando y cambiando; quizás es una debilidad porque cuando aprendes te vas”. En su opinión, “queremos que los jóvenes escriban ese futuro, no que lo reciban o lo hereden”.

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Nota Miguel Laurencena -- Fedeco.MXF.mp3

-Repasando un poco lo que fue la historia de la fundación de las primeras cooperativas, la fundación de la Fedeco y el presente, ¿Cuáles son los desafíos, la agenda que ustedes trazan además de esta de la convocatoria a los jóvenes?

-El desafío más importante que encontramos es que nosotros si bien participamos del ámbito dirigencial, llamémosle, junto a los gobiernos y a otras instituciones; no teníamos suficiente sustento, datos y propuestas. En todas las actividades que yo he participado, nos ha faltado la propuesta gubernamental, la propuesta nuestra; entonces empezamos esta actividad plenaria para tratar de conocernos, de aprender y de lograr una propuesta. No ir más a la foto, a la discusión, a la anécdota; sino ir a llevar una propuesta y poder discutirla. Pueden ser buenas, malas, regulares, aplicables o no; pero discutir propuestas, no discutir más la historia. Esta última nos ayuda, pero tenemos que vivir el futuro, esa es la idea.

-Y hablando un poco de esa propuesta, ¿Cómo se imaginan o cómo piensan en la Entre Ríos del futuro, teniendo en cuenta que ustedes el sector cooperativo moviliza mucho la economía y en cada pueblo hay una cooperativa?

-Nosotros vemos que con este gobierno tenemos una muy buena recepción. Tenemos los lugares donde nos podemos desarrollar, y nos falta avanzar en el cómo llegar: tenemos visto qué es lo que queremos y nos falta desarrollar el cómo. Yo veo a Entre Ríos, comparado con Buenos Aires donde viajo seguido en nombre de Fedeco a Coninagro; y hay federaciones de todo tipo. Bueno, Entre Ríos siempre da la nota en esas reuniones, Entre Ríos es de avanzada. Lo ha sido en nuestra Constitución provincial, nuestro cooperativismo. Y tenemos que ponerla a esa altura, tenemos que avanzar ahora en este nuevo futuro que no se sabe cómo va a terminar, siendo partícipes y generadores del cambio.

-Ustedes hablaron también de que pasó como en otros años, de que muchos pequeños productores desaparecieron, ¿Cómo se contiene hoy a que ese pequeño productor siga estando en el campo o por lo menos que tenga su actividad económica en el campo?

-Yo creo que, si bien tendremos nuestras actividades en el campo, y presencia de trabajadores en el mismo; que la familia vuelva al campo es algo que lo vemos difícil. Pero a su vez, no vemos difícil que siga el concepto solidario, por ejemplo, que muchas veces acompaña al campo. Tenemos discusiones de hasta qué es pequeño productor ya que este, salvo cosas muy puntuales, no puede sobrevivir en estos tiempos. Entonces, hay que llamarle productores: todos necesitan ciertas reglas, no casi hay pequeños productores. Para producir arroz por ejemplo, si vos tenés 10 hectáreas para producir arroz, no podés hacerlo ya que tenés que tener una cierta escala. El pequeño productor, aquel que uno lo imagina como subsidiado, al que había que tratar de contener con una compresa para que no se vaya digamos, ha desaparecido.

-Una consulta que tiene que ver con los políticos también: ¿A Brasil lo miramos cada vez más como modelo?

-Ellos tienen su Confederación Nacional Agropecuaria que tiene una gran influencia política, esté quien esté en el poder. Lo que pasa, es que acá en la Argentina ni en Entre Ríos se puede construir un espacio así desde los que representan a los sectores. Es buena la pregunta, yo no sé si es necesario generar políticos del campo. Yo creo que lo que tenemos que plantear son las necesidades de la producción y que nuestros políticos, los cuales elegimos, tengan en claro qué es lo que tienen o para qué tienen que trabajar. De hecho, hemos tenido las experiencias de elegir y bueno, tenemos dos senadores; y no nos brindan la suficiente ayuda porque llevar los temas de la producción a las cámaras, donde es difícil que lo entiendan. Yo creo que lo que tenemos que hacer es concientizar a las personas que definen esos temas a que sepan lo que es el campo. Tampoco a la Justicia, cuando entra un litigio, le es fácil entender a un productor agropecuario. Y el productor es el primero que quiere contaminar lo menos posible, porque ese espacio va a ser de sus hijos; quiere hacer la mejor tecnología, la mejor semilla, y la mejor producción. O sea, hay que hacer entender al resto de la sociedad qué es producir, no tener un diputado que nos saque tal o cual ley: la norma legal va a salir si nosotros convencemos a la sociedad que para producir se necesitan reglas, normas, un cuadro en el cual poder realizarse. Bueno, esa es una visión a lo mejor muy personal, pero la idea del diputado agrario en este país yo no la comparto. Volviendo a Brasil, tuvimos una reunión el otro día con distintas fundaciones de Brasil, Uruguay, Paraguay y nacionales; y el mercado que ellos manejan le permiten tomar otra dimensión en sus decisiones. Ellos vacunan o no vacunan porque ellos están convencidos de algo, y no le importa si otros quieren o no; porque es tal el volumen de producción que tienen que o les compran o se mueren de hambre. Entonces, compararnos con Brasil a veces es difícil por el volumen que han logrado.

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