¿Nuevos acuerdos?

Para frenar la inflación hay que hablar de la carne

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A diferencia de los convenios sellados en los últimos días -y por un año- con las lácteas SanCor y La Serenísima y la industria avícola, el Gobierno establecería un plazo más breve de duración, que no sería de más de seis meses.

El Gobierno pretende alcanzar este viernes, o a lo sumo en los primeros días de la próxima semana, un nuevo acuerdo con el sector de la carne para que no aumenten los precios en el mediano plazo.

Además, junto al convenio se buscaría lanzar una serie de medidas con estímulos para toda la actividad, en parte en sintonía con la promesa que anteayer la ministra de Economía, Felisa Miceli, les hizo a las entidades del campo para destinar un fondo de unos 500 millones de pesos al subsidio de tasas para proyectos ligados a la producción de carne ($ 300 millones) y leche ($ 200 millones). Así lo expresó una fuente del Ministerio de Economía, que hizo hincapié en que, a diferencia de los convenios sellados en los últimos días por un año con las lácteas SanCor y La Serenísima y la industria avícola, se establecería un plazo más breve de duración, que no sería de más de seis meses.

"No creo que en este sector se pueda hacer un acuerdo por un año, porque hay más de 100.000 productores y más de 400 frigoríficos. ¿Cómo hacer para incluir a todos? Se podría hablar, en cambio, de un acuerdo para el mediano plazo, de unos seis meses, con alguna cláusula para su eventual análisis ante un nuevo escenario", comentó la fuente.

El objetivo de las autoridades económicas sería arribar a un acuerdo con toda la Mesa de Ganados y Carnes, integrada por las cuatro entidades del campo, tres cámaras de consignatarios de hacienda, cinco de frigoríficos y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, entre otros actores.

Como paso previo a un eventual entendimiento, autoridades de la Secretaría de Agricultura de la Nación se reunirán este jueves con los distintos representantes de la Mesa de Ganados y Carnes.

"Nosotros vamos a ir con algo armado para la reunión; queremos estar con todos para compatibilizar temas. No obstante, creo que eso va a ser más difícil desde el lado de la industria, porque una parte quiere una cosa, con autolimitación en las exportaciones, y otra pide algo distinto, con retenciones según los precios internos, por ejemplo", indicó la fuente consultada.

Después de la amenaza del Gobierno de incrementar las retenciones cárnicas del 15 al 25%, a mediados de diciembre pasado 12 entidades del sector se comprometieron a mantener la oferta de hacienda en el mercado, de modo que el precio baje. En ese sentido, las autoridades económicas reconocen que desde entonces el valor cayó alrededor de un 15 por ciento en el Mercado de Liniers. "El Indice (Novillo de ese mercado) estaba en $ 2,636 el 5 de diciembre pasado y luego cayó a 2,22/2,25 en los últimos quince días [ayer cerró a $ 2,427]. Además, pese a que algunos dicen que no, también bajó para el público, por la información que tenemos", señaló la fuente.

En sintonía con el compromiso del sector por mantener una oferta constante, en esos días había entrado en vigor una recategorización del peso de la hacienda que derivó en que los novillos más requeridos por el mercado, los livianos de 401 a 420 kilos, cambiaran el nombre de su categoría por el de "novillitos", con pesos de 391 a 430 kilos, con lo cual bajó así la presión del valor de la categoría sobre el Indice Novillo del Mercado de Liniers.

Con el dato de que el precio de la hacienda retrocedió en el mercado, desde la industria reclaman volver al escenario anterior al incremento de las retenciones, con los derechos al 5% y no al 15% como ahora, y que se restituyan los reintegros a las exportaciones.

"Hace dos semanas, en la reunión anterior de la Mesa de Ganados y Carnes la industria pidió volver a la situación anterior y el Gobierno quedó en analizar el tema. El precio bajó; volvamos a la situación anterior porque nosotros cumplimos", comentó Carlos Oliva Funes, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas y del frigorífico Swift. "Al bajar el precio, la industria exportadora también trasladó esto para lo que vende en el mercado interno", agregó.

Más allá de buscar un acuerdo de mediano plazo para que no suba la carne, el Gobierno estaría analizando incluir en el mismo convenio medidas de estímulo al sector para que aumente la producción; esto sería una forma de canalizar los préstamos por 500 millones de pesos que se implementarían tras el encuentro de Miceli con los dirigentes de las entidades del campo. "Además de pensar en el mediano plazo (con el precio), pretendemos definir medidas que mejoren la oferta de carne. Creemos que también habría que darle una señal a la industria, con por ejemplo cambios en la tipificación y el estándar sanitario (actualmente está dividido para el mercado interno y para la exportación)", indicó la fuente.

Lácteos

Aparte del tema de la carne vacuna, el Gobierno tiene abierto el frente de los lácteos, donde el plazo establecido para la vigencia del último incremento de las retenciones (del 10% para los quesos y 15% para la leche en polvo) vence el próximo sábado y hasta ahora no hay una definición oficial.

Sólo hay versiones de que se mantendrían en esos niveles por un tiempo y que después habría una baja gradual o que se diferenciarían según ciertos productos.

Ayer, en una reunión de la Mesa Nacional de Productores de Leche, la producción decidió solicitar una audiencia con Miceli y el secretario de Agricultura, Miguel Campos, para plantear una propuesta integral para toda la lechería. Los tamberos reclaman un acuerdo del Gobierno con todo el sector, y no solo con SanCor y La Serenísima.

Fuente: La Nación

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