John Deere puso en marcha ayer su nueva línea de tractores y sembradoras made in Argentina. Luego del acto formal en la planta de Granadero Baigorria , que fue presidido vía teleconferencia por la presidenta Cristina Fernández, el presidente de la empresa en Argentina, Antonio García, y el vicepresidente a nivel mundial de la “Plataforma de Equipos para Cuidado de Cultivos”, Aaraon Wetzel, dieron una conferencia de prensa.
¿La inversión también implica el aumento de producción de motores diesel?
García: Sí. Una parte importante de nuestra inversión es para aumentar la producción de motores. Nosotros hoy tenemos una capacidad en el orden de entre 15 mil y 16 mil motores por año, y estamos llevándola a 25 mil con una inversión que va a consistir en una ampliación de nuestra planta de motores, con un nuevo edificio a continuación del actual que está en construcción y en una serie de herramientas que nos brinden esa capacidad adicional. Con esta inversión estamos siguiendo una demanda creciente de maquinaria agrícola en el mundo con nuestros clientes mundiales y abasteciéndolos con motores desde la planta de John Deere en Grandero Baigorria.
¿Qué porcentaje de insumos nacionales están involucrados en las maquinarias nuevas?
García: El plan de nacionalización tiene varias etapas. Estamos con un compromiso de obtener 55% a fin del 2013 y estamos orientados hacia eso. Estamos trabajando con una cantidad importante de proveedores aquí en la Argentina, hemos hecho varias actividades como un show room hace unos meses en la planta de Baigorria en el cual asistieron unos 200 potenciales proveedores, y hemos ya pasado por todo el proceso de evaluación. Nosotros tenemos un grupo de más de 200 proveedores que nos venden piezas para motores, de los cuales 10 son muy buenos y consecuentemente nos han dado competitividad mundial y le rinden también a otras fábricas del mundo como las de Estados Unidos, Francia y México. Ahora aspiramos a que estos proveedores nuevos que estamos desarrollando tengan también esa capacidad de serlo en el mundo John Deere.
¿Cuáles son los principales proveedores?
García: Te diría que la industria argentina, es una industria madura. Ha habido empresas que han podido gerenciar sus procesos de gestión, de calidad, de entrega, de ser más rentables y competitivos. Hemos trabajado también cerca con el Ministerio de Industria y de la Secretaría de Industria, quienes tienen herramientas como para ayudar a ciertos proveedores, tanto con el apoyo financiero como con los Créditos del Bicententario, como también proveyendo entrenamiento y capacitación en esas herramientas que mencionaba, de modo que no vemos ninguna condición que sea absolutamente insalvable. Tenemos orgullo de la base de proveedores en Argentina.
¿Qué mercados extra región están pensando para la producción, tanto de motores como de equipos?
Wetzel: Necesitaríamos duplicar la producción y por eso vamos a buscar nuevas tecnologías para lograrlo. África es una muy buena oportunidad para el futuro y hay oportunidades para generar una relación con esa región, pero no es solamente Argentina, porque América del Sur es muy parecida a África, en tierra y en todas las condiciones para producir. Es por eso, que es una decisión para largo plazo para desarrollarnos en África.
Con respecto a la inversión que hicieron, ¿qué monto piensan recuperar en materia de exportaciones?
García: Nuestro plan, tal como hacemos con motores, es vender esta maquinaria en el mercado nacional, y tenemos la visión de exportar en países de la región, de modo que vamos a tener el doble volumen del mercado argentino y también del mercado de exportación. En general no estamos revelando los valores, pero en motores -por ejemplo- estamos exportando en el orden de u$s100 M por año, de modo que no tenemos un número firme todavía.
¿Cuál va a ser la capacidad de la planta?
García: Las capacidades de fabricación se miden en unidades por turno o por día, tales que la demanda de maquinaria agrícola es estacional, entonces uno fabrica cosechadoras durante 6, 7 meses del año, después fabrica pocas, y luego aumenta a medida que crece la cosecha. Algo parecido sucede con los tractores, aunque son menos intensas las suspensiones, pero en cosechadoras estamos programando en el orden de 4 cosechadoras y 7 tractores por día, entonces eso habría que multiplicarlo por 200 días o según los días productivos por año.
Con respecto a estas nuevas maquinarias, ¿va a aumentar el precio? ¿Qué ventajas tienen éstas con respecto a las anteriores?
García: Nosotros en precios queremos continuar siendo muy competitivos. John Deere tiene una jerarquía y un prestigio en el mercado argentino y en el mundo que le permite hacer que sus clientes comprendan esa ventaja tecnológica y productiva, de modo que vamos a continuar con una política de precios competitivos. Las máquinas van a ser esencialmente semejantes, van a tener idénticas prestaciones, performance, calidad de durabilidad con respecto a las que hoy estamos trayendo de otros lugares del mundo. Eso es un requisito primario en nuestro criterio de fabricación nacional.
¿Fabricar en Argentina les permite ganar más mercado?
García: Nosotros siempre aspiramos a servir a nuestros clientes de la mejor forma, pero la participación en el mercado es una consecuencia de tener clientes satisfechos, entonces la secuencia que siempre buscamos es asegurar tener clientes muy satisfechos y el market share, la participación del mercado vendrá como consecuencia, de modo que nuestro esfuerzo es desarrollar concesionarios, tener clientes bien servidos en servicios, en repuestos, en presencia cercana; el market share viene después.
Qué modelos de cosechadoras se van a fabricar aquí?
García: Las máquinas que vamos producir son los 4 modelos de cosechadoras STS, la tecnología de separación por rotor que, quizás es la que va a dominar el mercado en poquísimo tiempo, ha habido una traslación muy intensa en esa tecnología y John Deere ha acompañado, de modo que hemos elegido esos 4 modelos. Y cada una de ellas tiene nuestro sistema de agricultura de precisión integrado.
¿Es más costoso hacer un producto con insumos nacionales en relación con otro que se hace con insumos importados?
García: No necesariamente, nosotros tenemos casos de piezas compradas en Argentina que son competitivas a nivel mundial, de modo que no. Lo que queremos es que no haya incremento de costos, queremos tener proveedores y procesos de fabricación local que sean legítimamente competitivos.
Fuente: Punto Biz