Opiniones

Oportunidades que el país desaprovecha

Actualidad
El mundo seguirá ayudando, con la economía global afianzando su recuperación, pese a las dificultades europeas y la debilidad de los mercados laborales e inmobiliarios en los Estados Unidos.

El mundo ofrece un creciente aumento en la demanda de alimentos y materias primas

La clave central para el sector agropecuario será el clima y nada puedo decir al respecto salvo que ojalá lleguen, en tiempo y forma, las lluvias.

El mundo seguirá ayudando, con la economía global afianzando su recuperación, pese a las dificultades europeas y la debilidad de los mercados laborales e inmobiliarios en los Estados Unidos.

El crucial consumo americano, en cambio, se está recuperando. Los emergentes crecerán, lógicamente, algo menos que en 2010, pero seguirán aportando el 90 por ciento del aumento de la demanda global de alimentos y de casi todas las materias primas y dando fondo firme a sus mercados.

Los países emergentes

No se trata solamente de China o los BRIC (bloque integrado por Brasil, Rusia, India y China): son todos los países emergentes que están aumentando y mejorando la calidad de su dieta.

Con tasas de interés que seguirán bajas en el mundo desarrollado veo como principal riesgo global una burbuja de commodities, activos y monedas emergentes, como se ha insinuado en algunos momentos de este año, y si el petróleo pasa los cien dólares, arrastrando a las demás commodities y a las monedas emergentes, habrá que empezar a preocuparse.

En el frente interno no puede pensarse en un cambio relevante de políticas, aunque seguramente habrá algún regalito electoral, preferentemente apuntado a los pequeños productores, mientras continúan los escandalosos diferenciales entre el FAS teórico y lo que cobran ellos .

Los costos en dólares seguirán subiendo raudamente por la increíble obstinación del Gobierno de no hacer un plan de estabilización y de no aumentar el superávit fiscal para comprar dólares sin efecto inflacionario.

Mediocridad

Todo esto significa que la Argentina seguirá aprovechando de manera muy mediocre la oportunidad que el mundo le ofrece, salvo en la soja de la que el país depende ya de manera a todas luces excesiva.

Por Juan Llach

Para la NACION

El autor es economista y profesor del IAE-Universidad Austral

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web