Los pluviómetros se llenaron diversa y parcialmente -otra vez una lluvia "overa", sentenció en Liniers un invernador del oeste bonaerense para expresar la irregularidad de los registros-, pero de todos modos fue suficiente para retemplar los ánimos y enfrentar el futuro con renovadas esperanzas.
No obstante, con marcas que oscilaron de 5 a 10 milímetros en áreas que necesitaban más de 100, y en otras con guarismos más importantes, lo cierto es que en la práctica se alteró la afluencia al centenario recinto ganadero y los ingresos de lunes y martes, de 2026 y 5587 cabezas, permitieron revertir la tendencia negativa que venía imperando en la plaza.
Cabe recordar al respecto la sobreoferta originada precisamente en los forzados envíos con destino a faena para extraer la hacienda de campos pelados y cuarteados por la seca, aun a sabiendas que sería malvendida.
En ambas ruedas predominó mejor disposición compradora de los frigoríficos y los abastecedores, que los precios reflejaron parcialmente, y se advirtió un apreciable aporte de los ganados livianos provenientes de establecimientos donde se hace engorde intensivo, en tanto que resultó reducida la inclusión de novillos y moderada la de vacas.
A pesar de normalizarse los ingresos el miércoles, con 10.965 vacunos, el anuncio de la protesta del campo con cese de comercialización de ganados y cereales fue como un toque de clarín para los operadores de compra, que si bien ratificaban días antes que tenían amplias reservas en cámara, intervinieron con sostenido interés y posibilitaron una recuperación de los valores, en particular los de las categorías chicas antes citadas, que mostraron subas de 10 a 15 centavos, consideradas circunstanciales habida cuenta de su origen.
Influencia del paro
La influencia del paro se manifestó asimismo anteayer, cuando posiblemente para asegurar la venta de lotes ya apartados, por motivos económicos o por la imperiosa necesidad de aliviar potreros afectados por la seca, se cargó a plaza y la oferta resultó inusual para un jueves: 3858 animales descargados de 91 camiones.
Con menor presión que en la víspera pero sin comprometer una colocación corriente de las distintas categorías, los precios se estimaron no muy diferentes de los del miércoles. Los 1046 novillos negociados hasta el jueves, con 484,63 kilos de peso medio, representaron el 4,69% de la oferta y el precio promedio general, de $ 3,069, superó en un 1,22% al anterior de $ 3,032. Los promedios corrientes del miércoles fluctuaron de la siguiente manera: $ 3,24/3,30 en el rango 431/460 kg; $ 3,15/3,25 con 461/490 kg; $ 3,15/3,20 con 491/520 kg, y $ 3/3,14 con más de 520 kilos.