Acuerdo trabado

Obreros y ganaderos duros se unen en la primera protesta contra Cristina

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El Gobierno intentó convencer a la industria de aceptar valores de referencia 17% menores a los vigentes. Trabajadores cárnicos y productores rebeldes marchan a Agricultura

El Gobierno enfrentará hoy la primera protesta formal desde el interior de la cadena de la carne, que unirá a obreros de la industria frigorífica y a ganaderos combativos, que rechazan las trabas oficiales al sector y demandan políticas de largo plazo que garanticen la expansión de la oferta bovina.

Los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Javier de Urquiza, buscaron hasta última hora de anoche consensuar con los frigoríficos una solución para frenar la escalada de los precios de la carne al consumidor. Las cámaras empresarias se comprometieron a contestar hoy a la propuesta oficial. Pero fuentes industriales consultadas por El Cronista adelantaron que el ofrecimiento de los hombres de Cristina Fernández está lejos de la realidad, dado que se circunscribe a reeditar los precios de referencia para la media res a salida de planta, y al novillo en pie, así como a limitar aún más las exportaciones por los próximos 60 días.

"Esto es imposible de firmar, ni se acerca a lo que es el mercado hoy y no se habla de otra medida", expuso un empresario.

Al cierre de esta edición, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, intentaba junto con Moreno y De Urquiza diseñar alguna alternativa que permita involucrar a todos los actores en un nuevo pacto, que al parecer sólo estarían dispuestos a firmar los grandes frigoríficos exportadores "que prefirieron mantenerse en absoluto silencio", pero a cambio de que, luego que pase el momento crítico de oferta de hacienda, se les permita colocar en el mundo una mayor cantidad de toneladas que las 40.000 mensuales autorizadas hasta ahora.

En ese marco, Moreno recibió a dirigentes de los sectores más dialoguistas de la dirigencia rural. No obstante, la producción sigue firme en resistir cualquier intento por fijar topes a los valores de la hacienda en pie e insiste en que se subsidien los cortes populares.

La renovada crisis por el precio de la carne se produce en momentos en que el producto subió 15% en 10 días y amenaza con expandirse otro tanto en las próximas jornadas. Eso porque los carniceros recibían ayer a $ 8,50 por kilo la media res y algunos analistas sectoriales creen que hacia el fin de semana se ubicará en torno a $ 10, dado que el novillo cotizó hasta $ 5,30 por kilo vivo en los mercados de hacienda.

La nueva tensión entre el Gobierno, los frigoríficos y los productores (a cuatro días de cumplirse 2 años del cierre total de la exportaciones cárnicas) tendrá hoy otro componente: el Sindicato de Trabajadores de la Carne bonaerense parará durante toda la mañana y hacia el mediodía marchará a la Secretaría de Agricultura, para repudiar la reducción del cupo de exportación para cortes vacunos, que el Gobierno negociaba con los frigoríficos en un intento por mejorar la oferta interna del producto en marzo y abril y frenar la escalada inflacionaria.

A la huelga de los obreros de la carne liderados por Silvio Etchehun, adhirieron los productores de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), una de las entidades más duras y que motorizó tres paros agrarios durante la administración de Néstor Kirchner.

"Acompañamos y apoyamos el reclamo de los trabajadores de la carne, porque con las restricciones se ponen en riesgo a más de 9.000 puestos de trabajo", comentó Pedro Apaolaza, presidente de Carbap, quien insistió en que los ganaderos "siguen siendo los convidados de piedra" en las negociaciones entre el Gobierno y la industria frigorífica.

Desde Federación Agraria (FAA), en tanto, se quejaron porque los productores siguen mirando las negociaciones desde afuera y después son los perjudicados. "Mientras se siga morenizando la economía, esto no tiene solución", se lamentó el vicepresidente segundo de la entidad, Ulises Forte. Y agregó que cualquiera de las medidas que trascendieron en los últimos días terminarán perjudicando a los productores primarios y no lograrán bajar los precios al mostrador.

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