En la última semana se encendió una luz amarilla para los productores locales de maíz, el segundo cultivo de la Argentina detrás de la soja, después de que el Senado de Estados Unidos votara un proyecto de ley que establece la reducción de los subsidios al etanol en US$ 5000 millones. Sin embargo, para los analistas argentinos, esta decisión no tendrá un efecto negativo en los precios del maíz en el corto plazo.
"Es una medida simbólica, un mensaje a la industria norteamericana del etanol, de que los subsidios no son para siempre", explicó Ricardo Baccarin, de la corredora Panagrícola. "En el corto y mediano plazo el mercado no espera que esto afecte el valor del maíz. Esta semana, por ejemplo, el grano ya bajó bastante en Chicago [alrededor del 11%], de modo que no tiene margen para mayores bajas", explicó Baccarin.
El analista destacó que, en el largo plazo, el mercado hoy está más preocupado por otras amenazas, como una profundización de la crisis europea que frene el consumo de alimentos, que por una eventual reducción a los subsidios del etanol de Estados Unidos.
Martín Fraguío, director ejecutivo de la Asociación Maíz Argentino (Maizar) coincidió en que el impacto de la decisión del Senado norteamericano es acotado. "Primero, el gobierno de Obama quiere cortar la dependencia del petróleo, con lo cual es probable que vete la medida o busque que la reducción se aplique de forma muy progresiva. En segundo lugar, la demanda de maíz a nivel mundial, tanto para biocombustibles como para forrajes, es tan fuerte que los precios y la producción probablemente van a seguir creciendo, aunque la industria de etanol estadounidense se desinfle un poco", analizó Fraguío.
Según el director de Maizar, uno de los factores que juega en contra del intento de cortar las ayudas al etanol es el hecho de que, debido a la mezcla, los combustibles se abarataron en ese país. Se calcula que el precio de las naftas bajó un 25 ciento. "El galón de nafta con mezcla vale 4 dólares, y sin la mezcla costaría entre 7 y 9 dólares. Puede haber fuertes presiones de los consumidores para defender al etanol", opinó Fraguío.
Por otro lado, explicó el directivo de Maizar, si finalmente lo que votó el Senado norteamericano se convierte en ley, habría efectos positivos para la industria productora de etanol de la Argentina. "Sin duda, ante la posibilidad de poder exportar a Estados Unidos por la caída de los aranceles a la importación, se duplicarían las inversiones en plantas de etanol de azúcar en el país", explicó.
El voto del Senado norteamericano, que apoyó tanto la eliminación del subsidio a las refinerías, de 12 centavos de dólar por litro de etanol, como la supresión del arancel a la importación del biocombustible, de 16 centavos de dólar por litro, aún debe pasar por el visto bueno de la Casa Blanca, que podría vetarlo y proponer un esquema gradual de eliminación de subsidios.
"Necesitamos un programa de biocombustibles más inteligente, pero cortar de golpe el apoyo a la industria no es la manera de solucionar el problema", dijo Tom Vilsack, secretario de Agricultura de Estados Unidos.
Pedido en el G-20
Desde la otra vereda, el senador demócrata por Maryland Ben Cardin señaló que la medida defenderá los intereses de los productores avícolas del país, que "tienen que pagar un maíz cada día más caro por culpa del etanol".
El voto del Senado estadounidense está en sintonía con un reciente informe conjunto de la FAO y el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que se pidió a los países terminar con las políticas de apoyo al desarrollo de los biocombustibles.
Según este informe, que fue presentado a los ministros de Agricultura del G-20, los subsidios al biocombustible atan los precios de los alimentos al valor del petróleo, lo que genera un alto nivel de volatilidad en los precios internacionales de esos bienes de primera necesidad.
CLAVES
Uso industrial. Estados Unidos destina en la actualidad 127 millones de toneladas de maíz a la producción de etanol, lo que representa un tercio del total de la cosecha.
Consumo.
Según un informe presentado en el G-20, entre 2007 y 2009 los biocombustibles consumieron un 20% de la producción mundial de la caña de azúcar y el 10% de las oleaginosas.
Subsidios.
De acuerdo con la ONG Global Subidies Initiative, en 2008 se otorgaron 3000 millones de euros de subsidios a la producción de etanol en EE.UU.
La Nación