"CRA toma mandato directo de los productores y en esta semana la mayoría de las confederaciones, que tienen a las sociedades rurales adheridas, estarán haciendo reuniones para decidir cómo sigue el plan de lucha", explicó Roulet.
En este sentido, adelantó que el próximo 9 de agosto se reunirá la mesa directiva de CRA en Buenos Aires para decidir "cómo sigue este plan de lucha".
"No quiero alentar ni desalentar ninguna movilización ni paro, pero me da la sensación de que si el Gobierno no produce un llamado urgente a una mesa de diálogo, el productor seguirá enojado y querrá manifestarse", aseveró el dirigente, en declaraciones periodísticas.
Por ello pidió "una mesa de diálogo" en donde alcanzar "una salida bien direccionada donde demos credibilidad y certidumbre al productor".
De no ser así, "no muy lejos de ahora nos vamos a quedar sin carne y después nos vamos a lamentar todos", advirtió el dirigente.
En este contexto de paro agropecuario y relaciones tensas entre el Gobierno y el campo, el sábado pasado se inauguró la 120 Exposición Rural de Palermo, ante la total ausencia de funcionarios nacionales.
Al respecto, Roulet consideró que "el Gobierno se perdió una oportunidad histórica para decirle al campo que sabe lo que está sucediendo y hay que solucionarlo".
Agregó que "el Gobierno va por otra dirección, usa otras herramientas no convencionales, heterodoxas hasta de miedo y de presión que no compartimos y que creemos que son contraproducentes".
"La realidad es que estamos ante la expectativa de qué es lo que va a suceder y el mensaje que dieron los productores fue clarito: algo anda mal", afirmó el vicepresidente de CRA.
Por el diálogo
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, dijo que espera que se reanude el diálogo con el Gobierno, especialmente para discutir el Plan Ganadero, como una de las prioridades centrales del campo.
"Ojalá se reanude el diálogo con el Gobierno, quien debería dar el próximo paso", apuntó Miguens. Y consideró que "le corresponde al secretario de Agricultura, Miguel Campos, convocar al diálogo, pero si no lo hace, esa Secretaría depende del ministerio de Economía", y dio así a entender que la ministra Felisa Miceli debería intervenir en esta situación.
Al mismo tiempo, el dirigente rural negó haber tenido contacto con funcionarios del Gobierno nacional después del acto del sábado.
Miguens destacó la importancia de discutir el Plan Ganadero porque permitirá alentar una "actividad que ha quedado relegada por otras más rentables".
Desde su visión, la Argentina puede recomponer la producción ganadera ya que "hay enormes posibilidades por ejemplo en el norte del país", pero para que ello ocurra es necesario "apoyo y financiamiento, hay que incentivar para que los productores no cambien de actividad".
Hasta ahora, las medidas decididas por el gobierno nacional, como la limitación de las exportaciones de carnes vacunas, "bajaron los precios de la hacienda, pero esto no se reflejó en los precios al consumidor", se lamentó.
"Este freno -producto de la imposibilidad de exportar- a la larga en el mediano y largo plazo, llevará a que la gente derive su producción a otra actividad, porque en la ganadería no tiene la rentabilidad que corresponde", advirtió.
Asimismo, aseguró que la producción ganadera actual "no alcanza a abastecer a una demanda interna que se incrementa 200 o 300 mil personas al año, y mucho menos a un mercado externo", donde la demanda coyuntural encontró a la Argentina bien posicionada por haber superado la barrera que significaba la aftosa.