Mercado de Liniers

Niegan maniobras en la comercialización

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El titular de la institución , Roberto Arancedo, rechazó imputaciones sobre supuestas maniobras en la comercialización de carne para provocar alzas en los precios. no cree que las controles a esa entidad conlleven a un retiro de la concesión.

El presidente del Mercado de Hacienda de Liniers, Roberto Arancedo, rechazó imputaciones sobre supuestas maniobras en la comercialización de carne en esa casa, para provocar alzas en los precios, y dijo que no cree que las controles a esa entidad conlleven a un retiro de la concesión.

"Como concesionarios queremos que entre más hacienda porque es nuestro negocio, y de ninguna manera en los 14 años de profesión y en los 106 años de este mercado se procuró que no entrase hacienda para propiciar una suba" de precios, afirmó.

En diálogo radial, el directivo dijo que no sabe "de donde sale ese tema ni quién lo instaló" y seguidamente estimó que la menor entrada de la fecha obedece a que "ahora está lloviendo en el interior, en Pehuajó, en toda la zona Oeste".

Agregó que a esto se suma "la falta de hacienda de bordo, más la limitación que impuso la Secretaría de Agricultura".

Desestimó que las auditorías que se están haciendo en el Mercado de Liniers busquen argumentos para rescindir la concesión. "Siempre tenemos auditorías y no nos molestan. El viernes estuvo el titular de la Comisión de Defensa de la Competencia, José Sbatella. Nos pareció muy bien, nos gusta que vengan, se instalen y monitoreen la actividad".

Arancedo explicó que "todo el mercado está computarizado, estamos en Internet, y en ningún país del mundo hay un mercado tan transparente como éste, pero nosotros somos el 20 por ciento de la faena del país".

Se preguntó al respecto, "¿entonces quién controla al 80 por ciento (de las ventas de hacienda) que se hacen en el interior?".

Rechazó imputaciones en el sentido de que los consignatarios de hacienda estén implicados en "manejos no transparentes" en los remates "no sé quien lo instaló, el 20 por ciento de la faena -50 por ciento de la del Gran Buenos Aires- se vende en remates públicos, donde por cinco sesiones los consignatarios compiten entre sí".

Explicó que hoy no es fácil ponerse de acuerdo para manejar la oferta porque el mercado está muy atomizado.

"En los años 30 con los frigoríficos extranjeros se podía pensar una maniobra (un acuerdo) para no comprar animales durante una semana, por ejemplo, eso podía ser, pero ahora con la atomización y competencia que hay en el mercado, ...no se puede", concluyó.

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