La preocupación en la Argentina por el creciente déficit en el comercio con Brasil y la incertidumbre por la conformación del próximo gobierno de Dilma Rousseff sirvieron de caldo de cultivo para rumores de tensiones comerciales y diplomáticas, que autoridades de ambos países se encargaron ayer de desmentir de manera tajante.
Según el diario financiero brasileño Valor Económico , en una reunión realizada el 5 del actual en el despacho del ministro de Economía argentino, Amado Boudou, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había amenazado al embajador brasileño en Buenos Aires, Enio Cordeiro, con aplicar barreras informales a los productos brasileños si empresas de ese país continuaban ingresando sus mercaderías a la Argentina con precios inferiores a los que las venden en Brasil (práctica conocida como "dumping").
Según la versión de ese periódico, Moreno había utilizado su característico tono agresivo frente al diplomático, que se habría sentido muy ofendido. Sin embargo, autoridades brasileñas desmintieron ayer la noticia y el propio embajador Cordeiro emitió una nota aclaratoria en la que negó por completo tales versiones. "En ningún momento de la entrevista hubo trato descortés. Tampoco hubo amenazas de imposición de nuevas licencias no automáticas para importaciones provenientes de Brasil", se resaltó en el comunicado.
Y volviendo a desmentir la información publicada, que señalaba que el vicecanciller brasileño, Antonio Patriota, se había quejado por el tema durante un encuentro con su par argentino, Alberto D\'Alotto, en Brasilia, el 9 del actual, la representación diplomática subrayó que no hubo ninguna queja por parte del lado brasileño. "Es un invento y una fabricación total y absoluta de quienes dieron esa versión", declaró por su parte el canciller argentino, Héctor Timerman.
Consultado ayer , el secretario de Comercio Exterior de Brasil, Welber Barral, expresó su sorpresa por los dramáticos titulares que hablaban de crisis diplomática entre los vecinos. "No sé de dónde sacaron esa información. La relación comercial con la Argentina es excelente", apuntó, y agregó que él había hablado con el embajador Cordeiro al día siguiente de la reunión con Boudou y Moreno y que el diplomático jamás le mencionó que hubiese sido tratado de manera descortés.
En el encuentro sí se trató el tema de las medidas antidumping que la Argentina tomaría contra empresas de Brasil y China que exportan tubos y conexiones metálicas. En el caso brasileño, la compañía afectada sería Fundição Tupy, a la que se le aplicará una sobretasa de 143% durante cinco años. "Era un tema que yo ya sabía y que venía hablando con [el secretario de Industria y Comercio argentino]Eduardo Bianchi. Pero son temas normales de la relación comercial", afirmó Barral, y detalló que actualmente la Argentina analiza otros seis casos de dumping de empresas brasileñas, mientras que Brasil investiga cuatro de compañías argentinas.
De todas maneras, se espera que este año el comercio bilateral llegue al récord de US$ 32.000 millones de dólares; el mercado argentino absorbe de Brasil un tercio de sus importaciones totales, mientras que Brasil compra un 20% de las exportaciones totales de la Argentina. El problema yace en que el déficit comercial argentino con este país está en franco aumento.
Fuente: La Nación - Alberto Armendariz, corresponsal en Brasil