La tesorera de la entidad, Silvia Lenner explicó a Aim Digital que el primer servicio que prestaron en los inicios fue el de proveeduría de productos no perecederos, y señaló que “a medida que crecemos nos vamos ampliando e incorporamos otros rubros. Hoy sumamos congelados y lácteos, algo de ropa blanca; vestimenta para damas y caballeros, y bazar”.
En la actualidad, la Mutual tiene 81 socios y su Consejo Directivo está integrado por 12 mujeres y dos varones. “Nacimos después de la crisis del año 2000, con el apoyo de la Cooperativa de Arroceros de Villa Elisa. En principio, la Mutual se conformó con las mujeres de los socios y los empleados de esa entidad, tras un llamado de los consejeros que nos convocaron para conformar esta nueva organización. Después de varias reuniones surgió la idea de conformar la Mutual, por si nos tocaba atravesar otra crisis”.
Lenner explicó que la Cooperativa de Arroceros “nos dio una mano muy grande, porque en la época de crisis, los socios iban a pedir para los gastos del día a día. En la actualidad, también su apoyo es enorme, porque la Mutual funciona en un salón que es de la organización; no tenemos gastos y eso es una ayuda inmensa”, admitió.
Lenner valoró el apoyo de la comunidad, que adquiere productos en la Mutual, y detalló que tenían además un convenio con el Centro de Jubilados: “nos compraban sin pagar la cuota de socios de nuestra entidad, y a la vez, nuestros asociados podían usar las instalaciones del Centro, sin pagar nada”.
Además, está vigente un acuerdo con el Centro de Comercio, con su farmacia Amafec, donde los socios de la Mutual pueden comprar con descuentos y los asociados de la otra entidad pueden hacer lo propio en la “8 de Marzo”.
A pesar de la situación complicada de la economía, la gente de la Mutual aspira a seguir creciendo moderadamente. “Aunque está todo difícil, porque los márgenes de venta son escasos para que la entidad cumpla con su fin solidario, seguimos adelante. La idea es crecer moderadamente, para ayudar a los socios”.
Un poco de historia
En el siglo XIX, como consecuencia de las impostergables necesidades de los sectores populares en Europa que trataban de adecuarse a los cambios estructurales provocados por las revoluciones industrial y francesa y por el mercantilismo, surgió el cooperativismo en Inglaterra con la Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale, propuesta que arribó a la Argentina de la mano de inmigrantes, quienes impulsaron las primeras cooperativas que desarrollaron sus actividades en forma asociativa.