La actividad forestal desarrollada en la región del nordeste entrerriano es una economía regional que involucra a un importante número de productores, pequeños empresarios, profesionales y comerciantes. La misma afronta en la actualidad el desafío de desarrollar un esquema de trabajo que permita la industrialización en el mercado local de materia prima que tradicionalmente ha salido de la provincia sin valor agregado.
Por años, la industria de la madera en Entre Ríos ha atendido la demanda del sector de la construcción, básicamente con eucaliptus; en los últimos años se ha comenzado un lento pero progresivo proceso de transformación en el que dicha madera también se ocupa por ejemplo, para la fabricación de muebles.
Uno de los casos testigos de esta transformación es el caso de la empresa Mader Nor, que conduce Edgardo Chabrillón, quien en su planta de Concordia procesa madera de pino y eucaliptus que luego transforma en muebles clásicos y modernos cuyo destino final es el exigente y competitivo mercado de la Unión Europea.
Chabrillón inició su ambicioso proyecto en el año 2003, generando 30 puestos de trabajo y a la fecha lleva exportados 25 contenedores de muebles, en su mayoría con destino a España, que han significado para la empresa una facturación superior a los 5 millones de euros.
El empresario es optimista respecto de las perspectivas que observa para el futuro en la actividad. "En esta zona tenemos ventajas productivas muy importantes que si son bien aprovechadas pueden darnos la oportunidad de producir con materia prima renovable como es la madera de pino o eucaliptus" dijo entusiasmado el empresario mientras recorría la planta fabril junto a un equipo de Campo en Acción agregando que "nuestras posibilidades en el mercado europeo son amplias pero para poder cumplir necesitamos instalar mayor tecnología en nuestra fábrica, estamos buscando líneas de créditos que nos permitan hacerlo, esperamos poder encontrarlas" finalizó.
En el pasado mes de abril la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande (CAFESG), la Secretaría de la Producción de Entre Ríos, el INTA, el INTI y representantes de toda la cadena foresto industrial conformaron el Centro de Desarrollo Tecnológico Foresto Industrial, en este ámbito se pretende desarrollar dos ejes que puedan potenciar la actividad, por un lado impulsar instancias de capacitación con el propósito elevar la calidad de los recursos humanos con que cuentan las empresas dedicadas al procesamiento y manufactura de madera; el segundo aspecto en el trabajarán desde el ámbito publico y privado es en el desarrollo de productos que tengan como materia prima básica la madera producida en la zona y que con ellos se pueda atender, en una primera etapa la demanda regional y nacional para luego, en una segunda instancia llegar al mercado internacional con muebles, pisos, escaleras, entre otros productos.