El modelo de reintegros fue anunciado el 31 de marzo para las provincias del norte y que ahora se ampliará a 15 departamentos de Córdoba, siete de Entre Ríos, cuatro de Santa Fe y nueve partidos de Buenos Aires.
Según datos de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), 60 productores de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, y Santiago del Estero iniciaron el trámite para cobrar el subsidio y sólo ocho pasaron la primera etapa de control.
En un informe publicado por La Voz del Interior se cita que entre las causas de los rechazos figuran la condición de monotributistas del productor, su no inscripción en el registro de operadores de granos, o "errores de ingreso" de las declaraciones juradas, según informó la repartición nacional.
Con la inclusión ahora de una franja de productores de la región pampeana y con el compromiso de que los reintegros se van a pagar a los 30 días, en vez de a los 60 como está estipulado hasta el momento, el Gobierno intenta aceitar mejor los engranajes del mecanismo.
Sin embargo, los requisitos para acceder al flete diferencial de la soja o girasol siguen siendo difíciles de reunir. De acuerdo con el proyecto, la exigencia es que los solicitantes sean propietarios del campo y produzcan "por todo concepto" 1.500 toneladas, y sólo recibirán compensaciones por la mitad: es decir 750 toneladas.
El régimen excluye al arrendador, comerciante de granos que, siendo titular del inmueble rural lo arrienda y recibe granos como medio de pago.
Ya no será requisito, como en el esquema vigente, que el productor no tenga deudas impositivas. La única disposición al respecto es que, antes de cobrar, el beneficio la Oncca le descontará el monto adeudado.
Los transportistas de cargas relativizan el alcance de la medida. "Tendrían que haberse incluido a todos los productores que están a más de los 400 kilómetros de los puertos, independientemente del rinde o de que estén ubicados de la zona pampeana o extrapampeana", dijo Pablo Trapani, gerente de Federación Cordobesa del Transporte de Cargas (Fecotac), a La Voz del Interior.
Córdoba
En el caso de los departamentos de Córdoba incluidos en la iniciativa, el tamaño de las explotaciones que deberán tener los productores para acceder a la compensación es variada.
En Río Cuarto, con un rinde promedio para la soja en esta campaña de 2,5 toneladas por hectárea, un productor necesita ser propietario como máximo de 600 hectáreas para cobrar el subsidio.
En Río Segundo, donde la oleaginosa rindió en esta cosecha 1,5 tonelada, la escala es un poco mayor es mayor: tiene que ser dueño de mil hectáreas. La razón son los bajos rendimientos obtenidos en esta cosecha, debido a la falta de agua.
En el extremo inferior está General San Martín, donde para cobrar el subsidio de flete el productor no podrá tener más de 638 hectáreas de su propiedad.
"Son muy pocos los productores que pueden reunir estas exigencias. Además, hay que tener en cuenta que más del 60 por ciento de los campos está arrendado, por lo que la mayoría de los productores van a quedar afuera de cualquier beneficio. No es la solución", sostuvo Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).