Después de las ofertas promovidas en frutas y verduras durante los fines de semana en los supermercados, la próxima gran cruzada de la secretaría de Comercio para intentar contener la inflación en el changuito -aún infructuosamente- es una inminente Gran Barata de carne porcina.
La idea de hacer promociones en cortes puntuales de cerdo se deslizó en las reuniones que mantienen los distintos eslabones de la cadena de la carne los viernes en la secretaría que conduce Guillermo Moreno. La implementación podría ser en un par de semanas pero todavía no fueron delineados los detalles.
Los cortes incluidos en las promociones podrían ser: bondiola, panceta, chorizo de cerdo, milanesas y costillitas, entre otros. “Es relativamente lógico que se tienda a incentivar el consumo de cerdo porque éste, como también el cordero, son animales de crecimiento rápido y tiene menos grasa que la carne vacuna. Pero, acá el consumidor no lo tiene instalado como producto básico de su alimentación”, lamentó una fuente ligada al sector supermercadista.
Las estadísticas confirman la tendencia. En la Argentina la presencia de la carne porcina en la mesa de los consumidores es insignificante; el consumo de cerdo en relación a la carne vacuna no llega al 8%, unos 4,74 kilos per cápita anual contra 67 Kg. de vaca.
Aunque los precios son inferiores a los vacunos, más de un corte ameritaría los descuentos que piensa instrumentar el Gobierno: el kilo de asado de cerdo en las góndolas, cuesta unos $30, la bondiola, $30,90 y las costillitas llegan a $36,90 el kilo. En el último año, algunos cortes registraron subas superiores al 50% , según el relevamiento de precios que lleva la Asociación Dirigentes de Empresas (ADE).
En enero de este año, ya se había implementado una “barata” de carne de cerdo para ocho cortes populares, que iban desde las milanesas hasta otros cortes más económicos utilizados para guisos.
Fuente: La Nación