Luego de los cruces mediáticos de las últimas semanas entre Santiago Montoya, director de la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA), y los referentes agropecuarios en cuanto a los niveles de evasión del campo, el ente provincial y referentes de cuatro entidades agropecuarias comenzaron a discutir ayer los mecanismos para controlar el cumplimiento fiscal del sector agrícola y ganadero.
Montoya recibió a representantes de Sociedad Rural (SRA), los cooperativistas de Coninagro y de la combativa Carbap, con quienes repasó cuestiones técnicas sobre el actual sistema de arrendamiento de campos productivos.
En el encuentro, en el que Montoya estuvo apenas unos minutos, técnicos de ARBA y funcionarios de los ministerios de Economía y de Asuntos Agrarios y Producción repasaron con los referentes de la producción la necesidad de fiscalizar el cumplimiento sectorial en el pago de los impuestos a los Sellos y a los Ingresos Brutos.
Al respecto, la entidad que preside Montoya les adelantó que en las próximas semanas arrancará con la fiscalización de los arrendamientos productivos. "Se cotejará las declaraciones de los propietarios de las parcelas y arrendatarios que las explotan con imágenes satelitales", comentaron participantes de la reunión.
Para terminar de definir aspectos técnicos sobre las planillas de arrendamientos rurales, los funcionarios bonaerenses y los referentes del campo quedaron en volverse a encontrar el próximo martes por la tarde.
El encuentro, además de poner en marcha la fiscalización de campos alquilados, buscó distender la relación entre Montoya y el sector agropecuario, luego de que el funcionario dijera públicamente que el campo evade entre 800 mil y 1 millones de pesos al Fisco bonaerense.
Los dichos del jefe de la ARBA tuvieron una inmediata y dura réplica por parte de las entidades rurales, que lo desafiaron a entregar pruebas que comprueben sus dichos.
Si bien el ruido mediático por el cruce entre Montoya y el agro se hizo sentir, en la reunión de ayer no se habló en ningún momento del tema. Es más, los ruralistas calificaron como "muy cordial" la recepción por parte del jefe de los sabuesos de Buenos Aires.
Pero el intento por frenar el descontento ruralista dejó afuera a Federación Agraria Argentina (FAA). La entidad que dirige Eduardo Buzzi denunció que no fue invitada a discutir con Montoya y consideró que esa decisión revela que "al gobierno de Daniel Scioli prefiere ignorar la voz de los pequeños y medianos productores, antes de discutir en serio las políticas agropecuarias que necesita la provincia".
La FAA pidió entonces que "se abra de inmediato un diálogo franco con los pequeños y medianos productores".