Buenos Aires

Montoya dijo que ya intimaron a ruralistas

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El director ejecutivo de la flamante Agencia de Recaudación de Buenos Aires dijo que ya partieron las primeras notificaciones a los productores agropecuarios con incumplimientos impositivos. Recibirá este lunes a las cuatro entidades del campo.

El director ejecutivo de la flamante Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), Santiago Montoya, no anduvo con vueltas. A través de los medios de comunicación, esta semana retó duramente a los productores agropecuarios: "Evaden entre 800 y 1000 millones de pesos por año", les dijo, y los mandó a pagar.

Ayer fue por más. Dijo que ya partieron las primeras notificaciones a los productores agropecuarios con incumplimientos impositivos, y sentenció que "cuando reciban las evidencias, se va a acabar la discusión".

Montoya señaló que "hay gente que se enoja", y reconoció que "las reacciones preliminares de la gente del campo fueron malas, quizá por la forma en que yo mismo presenté el tema que podría haber sido menos dura".

Sin embargo, remarcó que "las cifras en sí mismas son duras", y puntualizó que "en los próximos meses llegarán a las parcelas las evidencias de su producción y el requerimiento de explicaciones".

"Ahí se va a terminar la discusión", remarcó el funcionario a radio Del Plata. El funcionario, en quien el gobernador Daniel Scioli confía ciegamente para obtener parte de los recursos necesarios para aplacar el rojo financiero bonaerense, recibirá mañana a dirigentes de las cuatro tradicionales entidades del campo: la Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria y Coninagro.

Las entidades ruralistas fueron convocadas por el propio Montoya. "En la Argentina, el sector agropecuario es muy poderoso. Hemos advertido, usando imágenes satelitales, que muchos productores hacen dos cosechas y declaran solamente una. Este es el primer objetivo: mostrarles a los sectores poderosos que están en la mira del fisco bonaerense", había advertido Montoya. Es posible que mañana, en su propio despacho, exhiba las imágenes.

Los dirigentes -sin complicarse defendiendo lo indefendible- le darán sus explicaciones. Por ejemplo, que el maíz cosechado por un agricultor y usado por él para engordar sus propios animales no está alcanzado por el impuesto a los ingresos brutos porque no existe transacción comercial. También le hablarán de la complejidad que implica para el pequeño y mediano productor el pago de los impuestos y de la necesidad de ampliar la base recaudatoria para que el impacto individual sea menor.

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