Hasta ahora los desempeños de los cultivos genéticamente modificados para incrementar el rendimiento son modestos y esto pese a los considerables esfuerzos aplicados”, indican los autores de este estudio, entre los cuales figura Doug Gurian-Sherman, un investigador de la UCS, una entidad estadounidense de investigación independiente.
“No hay ningún cultivo transgénico que haya permitido un incremento real del rendimiento y sólo el maíz Bt mostró en cierta medida mayores rendimientos de explotación”, añadieron, interrogándose sobre la prudencia de consagrar tanta inversión a esta técnica que podría también presentar riesgos para el medio ambiente.
El MON810 es el único organismo genéticamente modificado que se cultivaba en la Unión Europea, desde 1998. El maíz Bt (Bacillus thuringiensis) está modificado genéticamente para conferirle una resistencia a los principales insectos que dañan este cultivo, como el piral del maíz, una oruga que devora los tallos de la planta.
Según estos investigadores, la soja está genéticamente modificada para resistir también a los herbicidas. La soja es el cultivo genéticamente modificado más plantado al día de hoy, y tampoco “incrementó el rendimiento real, ni el de explotación”.
Los investigadores calcularon que la contribución del maíz Bt al incremento de los rendimientos desde su comercialización en 1996 fue de sólo 0,2 a 0,3 % anual.