Por los excesos hídricos, el fenómeno El Niño genera condiciones iniciales complicadas para la siembra, aunque las variables de contexto (humedad y temperatura), a mediano plazo se tornarán favorables para la implantación del maíz, afirmó el integrante de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), Germán Heinzenknecht, quien admitió que la intención de siembra estará más condicionada a la ecuación económica desventajosa del cultivo, a la economía de los productores, a la política y a los mercados. “Si éstos factores tienen el peso que parecen tener, seguramente el área sembrada retrocederá con relación al año pasado”.
Heinzenknecht explicó que la situación en Entre Ríos cambió en la primera quincena de agosto, con las fuertes lluvias registradas. “El agua caída estuvo muy por encima de lo normal y eso condiciona el avance de la siembra, porque casi toda la provincia está con excesos hídricos. Es muy difícil encontrar un sector en el que se pretenda hacer maíz, en las condiciones del suelo”.
Sin embargo aclaró que si existe un periodo relativamente bueno en las condiciones meteorológicas, “el saldo de esas precipitaciones en el perfil del suelo será altamente favorable. Cuando se moderen los excesos, tendremos condiciones hídricas beneficiosas para que la siembra pueda avanzar. Y aunque hay un retraso de las fechas originales de siembra de maíz, las condiciones serán muy buenas”.
La temperatura, la otra pata que debe considerarse para sembrar, “se observa muy bien dado que ya hemos pasado casi todo el invierno, que no ha sido muy riguroso y es muy difícil que la situación se modifique. En ese sentido, las dos variables principales como lo son la humedad del suelo y la temperatura, serán ampliamente favorables como para que la implantación se lleve a cabo. La incógnita sustancial y de fondo es más económica y de mercado y pasa por otras variables y no por lo meteorológico. Igualmente hay un atraso porque en 15 días, las lluvias duplicaron la media mensual de la principal zona maicera de la provincia, con lo cual es obvio que haya problemas”.
Perfiles cargados
El licenciado en Ciencias Meteorológicas aclaró que los perfiles del suelo “están muy cargados, sobrados de agua, pero Entre Ríos tiene una ventaja respecto de lo que pasa en el noreste de Buenos Aires, en el sur de Santa Fe o en lo que se denomina La Pampa deprimida. Nuestra provincia tiene un drenaje mucho mayor, porque es un territorio que está mucho más quebrado y tiene una red de drenaje natural que es más eficiente que otros sectores de la Región Pampeana, aunque a la vez, tiene suelos más pesados que requieren más agua. La situación de tener lluvias tan abundantes, en principio, es perjudicial, pero en el mediano plazo, lo que hoy es perjudicial, resultará muy favorable. El escenario para la siembra de maíz, definitivamente es muy favorable, pero hay un contexto que excede a la cuestión meteorológica y complica”.
Fuente: AIM Digital