Las variables climáticas del mes de diciembre incidieron negativamente en el cultivo de maíz que fue el más afectado, ya que se encontraba atravesando su etapa crítica para la determinación del rendimiento (floración e inicios del llenado del grano).
"En la misma se puede observar que el cultivo presentaba en la mayoría del área sembrada una condición muy buena y buena en las tres primeras fechas evaluadas con una mínima proporción como regular para el 14 de noviembre y 12 de diciembre. La situación se modifica sustancialmente a la fecha actual, en la cual predomina la categoría regular en desmedro de la muy buena y buena" indicó el informe semanal del Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER).
El efecto que ocasiona este estrés abiótico sobre el rendimiento del maíz, según reporta el SIBER, decae sobre los componentes numéricos del mismo: número de granos por espiga y su peso individual. En el caso de las siembras más tempranas (hasta el 15 de septiembre), los Colaboradores informaron que se afectó principalmente el peso del grano, ya que los procesos de polinización y fecundación fueron logrados en buena medida, no sucediendo lo mismo para los cultivos sembrados posterior a dicha fecha, en la cual ambos componentes del rendimiento son perjudicados.
El cultivo de soja de primera se encuentra en estado bueno, tras las precipitaciones ocurridas en el territorio entrerriano en los últimos días que han ocasionado una mejora importante del cultivo. "En la actualidad el 82% de la superficie implantada con soja de primera se encuentra en estado bueno muy bueno, el 16% regular y el 2% malo. Este último 18% se corresponde con aquellos lotes ubicados en departamentos de la provincia donde los montos de las lluvias no fueron suficientes para la recuperación de la oleaginosa que presenta escaso desarrollo asociado directamente al stress provocado por la falta de agua y las altísimas temperaturas" indica el SIBER.
En lo que respecta al estado fenológico, "los lotes implantados en la primera semana de noviembre se presentan en inicios de floración R1 a inicios de formación de vainas R3, éstos están cerrando el surco, pero la casi totalidad de las hectáreas transita estado vegetativo, presentando desde 5 a 7 hojas expandidas V5 a V7. Sanitariamente, se continúan observando orugas defoliadoras en el cultivo por lo que se están haciendo los controles con insecticida, y presencia de trips y arañuelas sin síntomas de daños por el momento".
Faltando concretar algunos escasos lotes, el SIBER dio por finalizada la siembra de soja de segunda en el territorio provincial con una superficie final que se aproxima a las 250.000 hectáreas. La condición del cultivo indica que un 7% se califica como muy buena, 53 % buena, 34 % regular y el 6 % restante mala.
"Las condiciones ambientales adversas no permitieron que el cultivo se establezca de manera satisfactoria ya que la escasez de agua en el perfil de los suelos y las altísimas marcas térmicas impidieron la efectividad en los controles de malezas fundamentalmente gramíneas, ocasionando además muerte de plántulas en muchos lotes con la consecuente disminución del stand, razón por la cual en la actualidad se esta procediendo a la resiembra de muchos sitios" sostiene el sistema de información agrícola.