Finalizando el mes de febrero, las reservas de humedad se ubican en valores muy acomodados para el desarrollo de los cultivos en gran parte de la provincia. De acuerdo a lo descripto sobre las lluvias, no debe sorprender la lengua de reservas más ajustadas que se define en el sudoeste provincial, aunque el Siber recuerda que se está analizando el balance desde una pastura con consumo permanente y es muy probable que la situación de la soja sea más holgada.
De este modo el sistema de información concluye, "la provincia cierra el mes de febrero sin limitantes hídricas para los cultivos principales de verano. Aquellos que lograron superar en forma satisfactoria las duras condiciones que se impusieron desde mediados de diciembre hasta pasado mediados de enero, muy probablemente tengan un potencial de rendimiento satisfactorio".
Las condiciones ambientales de febrero han definido un contexto que facilitó el desarrollo de enfermedades de fin de ciclo. En este sentido es muy bienvenido el cambio de condiciones meteorológicas que se está imponiendo en las últimas horas. Los cultivares necesitan insolación y claro está, los suelos necesitan orearse para que los productores logren hacer las tareas pertinentes a la mitigación del desarrollo de las distintas enfermedades favorecidas por la persistencia del ambiente húmedo.
El Siber informa que se espera que las próximas jornadas presenten abundante radiación, posiblemente con alguna interrupción temporaria durante el domingo, momento en que incluso podrían concretarse algunas lloviznas dispersas. Sin embargo no se está previendo que se reinstale el patrón extremadamente húmedo que caracterizó febrero. Se espera que la primera parte de marzo sea más seca y con temperaturas en ascenso.