La Exposición fue un éxito

María Grande ya es la muestra más importante de la región

Actualidad
15 mil personas en dos jornadas. Una muestra de maquinaria antigua que convocó a gente de medio país. Ventas de camionetas e implementos agrícolas son algunos de los resultados de una exposición que brilló por su perfecta organización.

Con una convocatoria que superó las expectativas más optimistas, la Exposición realizada este fin de semana en María Grande -fruto del trabajo conjunto de la Sociedad Rural y Campo en Acción- se transformó en una referencia regional y de proyección hacia el futuro, entre otras cosas, por la cantidad de negocios realizados por los expositores.

Las ventas son un factor que califica a cualquier muestra, pero sin dudas que la llegada de visitantes de provincias como La Pampa, Córdoba, Salta, Misiones, Tucumán, Santa Fe, Corrientes y la provincia de Buenos Aires, que se sumaron a la gente de Entre Ríos atraídos por la dinámica de maquinaria antigua, fue el valor agregado de una expo organizada al detalle, y que no defraudó a nadie.

Paseo y negocios

La muestra empresarial, comercial y de servicios mostró una dinámica propia. Para el visitante significó encontrarse con los últimos modelos de Ford, Volswagen, Toyota, Citroën, Fiat, Nissan, Renault; poder observar las marcas top de la producción agrícola, como Gherardi, Agrometal, Giorgi, Super Walter, Schiarre, Bertini y hasta la impactante presencia de las poderosas cosechadoras Challenger Caterpilar, Class o John Deere, las más grande del segmento estacionadas en los stand.

Pero si para el productor fue un festival para el ojo, para los representantes comerciales, la Expo María Grande fue un ámbito de concreción de importantes negocios.

5 camionetas, 2 sembradoras, 3 tolvas, innumerables consultas en firme, una decena de planes de ahorro de vehículos iniciados y hasta 2 hornos panaderos fueron vendidos entre sábado y domingo en la muestra.

Ni que hablar de los servicios gastronómicos, que lograron abastecer la demanda incesante de comidas, bebidas o helados de los miles de visitantes, en dos jornadas primaverales que fueron la bendición para una organización sin fallas.

Motivos más que suficientes para la conformidad total de los expositores, por la cantidad y calidad del público que llegó hasta el predio de la Rural mariagrandense.

Aquellas viejas máquinas

Una muestra dentro de la muestra. Con vida propia gracias al esfuerzo de un puñado de veteranos productores que dedicaron muchas horas para dejar a punto los fierros, la dinámica de la maquinaria antigua de María Grande – realizada en las dos jornadas- está llamada a ser una referencia nacional, por calidad y cantidad, entre los parques temáticos dispersos en la geografía argentina.

En cada cuadro armado por estos veteranos productores se revivió una escena, una postal detenida en el tiempo: la enfardadora inglesa, con fecha de fabricación de 1890 y funcionando; la desgranadora de maíz separando el grano y escupiendo el marlo; las corta y trilla cinchadas por caballos; la Senor de 1909 llenando las bolsas con trigo o la trilladora -rescatada y restaurada- que, algunos sospechan que podría ser una John Deere, separando las chauchas de soja casi sin pérdidas, mientras un tractor Deering le da impulso a sus engranajes.

Imágenes de otro tiempo que, gracias a la difusión de Campo en Acción en Canal Rural, despertaron la nostalgia de hombres y mujeres, que encontraron una buena excusa para recorrer cientos de kilómetros para ver, como si fuera una vieja cinta de cine, la historia de la mecanización agrícola nacional.

Y no se fueron defraudados, por los más de 120 implementos en perfecto estado de conservación que ya conforman el Museo de María Grande.

La gente de la Rural que comanda Pedro Apaz ya piensa en 2008, luego de una respuesta tan contundente del público, el mejor aval para estas jugadas siempre arriesgadas y que tuvo al clima como un aliado silencioso y leal.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web