Mercado de Liniers

Manual de viejas prácticas

Actualidad
En junio de 1973, el gobierno de Héctor Cámpora tomó la decisión de suspender la modalidad conocida como "ventas al oído", que no es otra cosa que el arreglo del precio entre comprador y vendedor, por fuera del remate público.

La resolución que justificó la medida decía que "los estudios realizados por la Junta Nacional de Carnes con respecto a los sistemas de venta de ganado en el Mercado Nacional de Hacienda indican la necesidad de reimplantar con carácter de único el sistema de comercialización en subasta pública, con el fin de armonizar los intereses de los productores, comerciantes y consumidores".

Cuatro años más tarde, José Alfredo Martínez de Hoz dio marcha atrás a través de la resolución 1132, donde se establece que "las ventas de hacienda bovina y porcina que se realizan en el Mercado Nacional de Hacienda podrán efectuarse conforme a lo que determine previamente cada firma consignataria en subasta pública o al oído".

Las razones de Kirchner

Muchos se preguntan por qué el Presidente ha tomado entre sus manos este tema y la primera respuesta es que la inflación le complica su horizonte político electoral o la imagen de su gobierno. Puede que ello sea cierto, pero también hay razones de fondo, como los 35.000 millones de la deuda externa, arreglada con los acreedores, que se indexan por el CER, lo que eleva en 350 millones cada punto que sube ese índice.

La contención de los precios de la carne, que representa el 0,45% del índice inflacionario, resulta vital para encarar las discusiones salariales con los gremios y, sobre todo, para contener el aumento de los pagos pendientes de la deuda externa a través de la emisión de bonos indexados.

¿Cómo habrá caído en la rosada la suba de dos por ciento registrada el último día de febrero y corregida al día siguiente con un récord de ingreso en Liniers, pero que no alcanzó para bajar la ponderación final del mes?.

Las razones de Kirchner

Muchos se preguntan por qué el Presidente ha tomado entre sus manos este tema y la primera respuesta es que la inflación le complica su horizonte político electoral o la imagen de su gobierno. Puede que ello sea cierto, pero también hay razones de fondo, como los 35.000 millones de la deuda externa, arreglada con los acreedores, que se indexan por el CER, lo que eleva en 350 millones cada punto que sube ese índice.

La contención de los precios de la carne, que representa el 0,45% del índice inflacionario, resulta vital para encarar las discusiones salariales con los gremios y, sobre todo, para contener el aumento de los pagos pendientes de la deuda externa a través de la emisión de bonos indexados.

¿Cómo habrá caído en la Rosada la suba de dos por ciento registrada el último día de febrero y corregida al día siguiente con un récord de ingreso en Liniers, pero que no alcanzó para bajar la ponderación final del mes?.

El pensamiento y la acción

Un sistema de ocho cortes subsidiados para el mercado interno, restricciones a las ventas externas y la modernización de la comercialización de carnes mediante el reemplazo paulatino de la media res por los cortes, entre otras, constituyen las principales pautas del corazón del plan que dicen tener los industriales del sector ganadero nacional. Los dirigentes de la producción, por su parte, reconocen haber analizado la idea pero, en el fondo desconfían porque sospechan que el sector industrial pretende obtener algunas ventajas.

Ideas de fondo

En 2005, el Congreso Nacional de Invernada realizado en Rosario, tuvo como objetivo aumentar la producción de carne, un factor clave para mejorar la oferta y superar los desacuerdos en torno de la exportación y el consumo interno.

El informe identificó los principales problemas que se generan en cada una de las etapas (producción, procesamiento y comercialización) y concluyó que, si se incrementara el porcentaje de destetes (del 62,6% actual a un 75,6) y si se aumentara la carga por hectárea en 27,2%, la Argentina podría producir 7 millones de terneros más.

Estos niveles podrían ser alcanzados con tecnologías que hoy están disponibles y probadas en los CREA, y permitirían incrementar la producción nacional de carne en 1,4 millón de toneladas.

El foco de la mirada

Desde 1983 a la fecha, la mirada de los argentinos cambió de escenario con cada uno de sus presidentes. Con Raúl Alfonsín estuvo cerca de los cuarteles, pues en realidad pocos creían que la democracia como sistema pudiera pasar la valla de los seis años. Con Carlos Menem, la calle San Martin, en plena city porteña, fue el lugar elegido.

Con Fernando de la Rúa, las miradas apuntaban a Ezeiza. En los meses que fueron desde su caída hasta las elecciones, el foco se asentó en Plaza de Mayo. Hoy está en Liniers y el campo es el protagonista central de la historia oficial.

Está visto que no vivimos en la Francia democrática de la social democracia, ni compartimos el primer mundo de New York. Pero la crisis de la carne vacuna nos ha colocado a las puertas de un encuentro que puede ser beneficioso.

Por primera vez, en muchos años, el problema surge, entre otras cuestiones, porque tenemos mejor carne y esto habla a las claras del esfuerzo y la seriedad de los productores. En unos días el foco de la mirada sobrevolará una mesa donde unos quince actores, incluido el Estado, definirán la trama del dilema y nuestra suerte, claro.

Fuente Crónica Rural

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