En el marco de un acuerdo internacional con la Orion Space Generation Foundation, el INTA aportará semillas de quinua que serán enviadas en una cápsula experimental durante un vuelo espacial previsto para el segundo trimestre del año. El objetivo es evaluar cómo responden los sistemas biológicos a condiciones propias del ambiente orbital, como la radiación, la microgravedad y las variaciones térmicas extremas.
La propuesta se centra en el aporte de material genético de quinua variedad Morrillos, tras más de una década de trabajos de caracterización agronómica.
La elección de esta planta nativa de los Andes se debió a su capacidad de adaptación a ambientes hostiles y su valor nutricional, dos características que la convierten en un modelo para estudiar tolerancia biológica en condiciones de estrés extremo.
El objetivo es comprender cómo responden los sistemas biológicos al ambiente espacial y generar información útil tanto para futuras misiones como para la innovación agrícola.
Así, las semillas integrarán una cápsula diseñada para registrar variables ambientales durante el vuelo. La experiencia forma parte de una línea de investigación iniciada en 2019 junto a la Universidad de York – Lassonde School of Engineering, en Canadá, cuyos primeros resultados fueron publicados en 2022 tras analizar el comportamiento de semillas expuestas a irradiación energética comparable con procesos que ocurren en el espacio.