Del Banco Mundial

Lousteau no entrega las retenciones y ofrece a cambio créditos baratos

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No habrá marcha atrás con las retenciones ni se bajarán impuestos a los alimentos. En cambio, buscarán créditos blandos para financiar incorporación de tecnología. Los precios de los alimentos se duplicaron en los últimos 36 meses.

El ministro Martín Lousteau dejó en claro en Washington que no está dispuesto a retroceder con el sistema de retenciones móviles para capturar la renta del campo por los precios internacionales récords de las materias primas. pero ahora encontró como compensar a los productores: prometió gestionar créditos blandos del Banco Mundial para que inviertan en tecnología para obtener mejores rendimientos.

En dialogo con El Cronista, fuentes de la delegación argentina que participan de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial señalaron que las tratativas que se iniciaron en la capital estadounidense continuarán esta semana en Buenos Aires.

"Estamos trabajando, y seguramente en cuanto retornemos a la Argentina vamos a tener una reunión con los representantes del Banco Mundial para ver cómo podemos implementar esta política", explicaron cerca del ministro Lousteau.

La oferta formará parte de las negociaciones que arrancan hoy en la Casa Rosada con el campo.

Las nuevas líneas de crédito podrían ser concedidas por la Corporación Financiera Internacional, el brazo financiero del Banco Mundial. La idea es incluir a la Argentina en el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, que permite acceder a préstamos a baja tasa que incentiven la oferta de alimentos a nivel mundial, para hacer frente a la creciente demanda internacional liderada por China e India. Estos créditos están orientados a incentivar las mejoras tecnológicas y lo productividad de los pequeños productores rurales.

Durante su exposición ante el Comité Monetario y Financiero Internacional en Washington, Lousteau defendió las retenciones para controlar el aumento de los precios internos de los alimentos

La misma explicación expuso ante el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, en una reunión en privado.

En la Asamblea Anual de Primavera del FMI y el Banco Mundial el problema de la escasez mundial de alimentos y sus altos precios cobró una relevancia imprevista y hasta desplazó de las discusiones a la crisis financiera de los Estados Unidos.

Es que mientras este último problema es visto como algo transitorio (se habla de tres trimestres de suave recesión en los Estados Unidos para luego salir lentamente), la crisis de los alimentos es observada como algo estructural, que llegó para quedarse durante varios años.

El propio titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn calificó la situación de "terrible" para el mundo. "Los precios de los alimentos, si siguen en el camino en el que están hoy, habrá consecuencias terribles", advirtió.

El caso de la Argentina es particular, porque el país se beneficia con los altos precios de los alimentos que exporta pero no está exenta de las presiones inflacionarias internas que ello genera. En este contexto fue que Lousteau salió a defender las retenciones como mecanismo para desligar el precio internacional de los alimentos del local.

La opinión de los organismos internacionales difiere con la de Lousteau. Tanto el FMI como el Banco Mundial (que criticaron la manipulación de la estadísticas del Indec) creen que dejar los precios en niveles internacionales es "la señal correcta", para que la oferta responda generando más alimentos para abastecer a la demanda mundial.

Los precios de los alimentos se duplicaron en los últimos 36 meses. Según las previsiones del Banco Mundial, no volverán a los niveles de 2004 al menos hasta 2015.

Fuente: Juan Cerruti - El Cronista Comercial

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