Producción

Los tamberos piden que Cristina le haga caso a la solución de Lousteau

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En la víspera de una asamblea general para repudiar a Moreno, los tamberos comparten la visión de Lousteau de incentivos para producir más.

Mientras preparan para mañana una asamblea, que prevén multitudinaria, en la ciudad cordobesa de San Francisco, donde volverán a repudiar las metodologías del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, los productores tamberos de todo el país creen que la presidenta electa Cristina Fernández debe escuchar los consejos del designado ministro de Economía, Martín Lousteau, abandonar la fijación de precios en los lácteos como método para contener la inflación y concentrarse en los incentivos para aumentar la producción.

Tal como informó El Cronista ayer, Lousteau busca convencer al matrimonio presidencial que los métodos de Moreno no sirven para controlar los precios internos y que, como contrapartida, producirán la desaparición de miles de tambos pequeños y medianos, lo que puede poner al país al borde de la importación de leche, a más del doble del valor interno, en menos de 60 días.

Como gesto de buena voluntad, anoche mismo, el Poder Ejecutivo ultimaba los detalles para dejar sin efecto la amenaza de Moreno –que implicaba una reducción de 12% en el precio de la leche al productor, hasta 73 centavos desde el 1º de diciembre–. La novedad, que llegó a los principales referentes tamberos como versión extraoficial al término de una jornada llena de reuniones gubernamentales, serviría de puntapié inicial para negociar con la producción y la industria láctea un sistema para garantizar el acceso a lácteos con precios bajos de los sectores de menores ingresos.

"Resolver la coyuntura es posible y queremos hacerlo. Pero vamos a ir por más, porque el tambero necesita previsibilidad. Reclamamos transparencia en toda la cadena, mecanismos de bandas de precios y gestión de la oferta de leche", manifestó ante este diario Roberto Socín, presidente de la mesa de producción láctea de Santa Fe.

Tomás Bohner, vicepresidente de la Sociedad Rural de Coronel Brandsen, agregó que se vienen días decisivos para el futuro de la actividad. "La resolución de este conflicto va a mostrar si a la administración de Cristina le interesa la lechería con perfil exportador. Y esa respuesta debe llegar rápido". El productor explicó que la actividad está ingresando en una época de caída de la producción por razones estacionales que, si se mantiene el malestar, podría derivar en una crisis de abastecimiento hacia principios de 2008, sobre todo si los productores dejan de alimentar con granos a sus animales. "Hay 10 días para que el tambero defina o no si siembra maíz para alimentar a sus vacas en otoño, algo indispensable para mantener la producción en el invierno", comentó el dirigente.

Su colega Andrés Egli, presidente de la Sociedad Rural de Lobos, consideró que dejar de lado la amenaza de Moreno sería una señal positiva por parte del Gobierno. "Los productores sabemos que todos tenemos que colaborar. El tambero nunca dijo que no. Si hay que garantizar precios bajos en productos de primera necesidad, ahí estaremos", indicó el coordinador de Lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).

Esos temas, junto a los pasos a seguir ante la respuesta del Gobierno a la liquidación simbólica en Liniers y a los piquetes que algunos productores quieren hacer en las industrias, se debatirán mañana, a las 20.30, en la asamblea de tamberos en San Francisco. El encuentro fue convocado por las entidades gremiales del campo –Sociedad Rural; Confederaciones Rurales y Federación Agraria –; las mesas de tamberos de las provincias productoras (Santa Fe; Córdoba; Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa), y la Asamblea Nacional de Productores de Leche (ANPL).

"Le decimos no a la destrucción de la lechería", enfatizó Guillermo Giannassi, coordinador sectorial de FAA.

Por su parte, Mastellone aclaró que la sugerencia de Moreno para que se pague 73 centavos a los productores fue hecha "a toda la industria" y no sólo a La Serenìsima.

Fuente: Paula López - El Cronista Comercial

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