La crísis

Los problemas energéticos también afectan al trigo

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Hay 1,4 millón de hectáreas que esperan sumarse a la siembra. Pero faltan fertilizantes que se producen a partir del GNC, a lo que se suman problemas de sequía y las recientes heladas.

La sequía y los problemas de abastecimiento de gasoil y fertilizantes nitrogenados -en especial, urea granulada- demoran en algunas regiones del país la siembra de trigo, que alcanzó a 4 de las 5,4 millones de hectáreas proyectadas, según un informe privado.

Casi finalizada en el centro-norte agrícola, la falta de agua e insumos clave como gasoil y fertilizantes nitrogenados en el sudoeste bonaerense y el sur pampeano "son los mayores obstáculos" para concretar la siembra del 25 por ciento del área restante, advirtió la Bolsa de Cereales porteña.

A esto se sumaron las históricas nevadas -seguidas por intensas heladas- registradas en casi todas las regiones agrícolas del país, desde el sur de San Luis hasta el nordeste de Buenos Aires, que, no obstante, casi no provocaron daños significativos en los cultivos, señaló la entidad en su Panorama Agrícola Semanal.

Según el trabajo, en las últimas semanas muchos lotes fueron sembrados con "escasa o incluso sin fertilización" y, pese a que se aguardan mejoras en la oferta de fertilizantes con nitrógeno, será necesario que el abastecimiento llegue en tiempo y cantidad para no afectar mayormente el potencial productivo de los plantíos.

"Exceptuando una proporción de productores altamente tecnificados que pudieron realizar compras de urea previo al desabastecimiento (iniciado aproximadamente a mediados de mayo), la mayor parte (...) debió utilizar nitrogenados líquidos como sustitutos", indicó el trabajo.

Además de ser más costosos, los fertilizantes líquidos encarecen la aplicación por la necesidad de utilizar pulverizadoras, ya que los sólidos permiten su aplicación con la misma sembradora, explicó la Bolsa de Cereales.

La escasez de estos insumos nitrogenados -por los problemas de abastecimiento de gas, principal insumo para producirlos- obligó a los productores de gran parte del país a fertilizar la siembra con fórmulas que incluían fósforo y azufre, que podrían limitar nutricionalmente el rinde.

Más maíz

A pocos días de la finalización de la cosecha de maíz, las primeras proyecciones para la próxima campaña 2007/08 revelan un incremento de la intención de siembra de 20 a 25 por ciento, condicionado a la superación de los actuales problemas en el abastecimiento de fertilizantes nitrogenados.

Trillada 98,5 por ciento de la superficie apta destinada a la producción de grano comercial, al 13 de julio se habían cosechado 22,2 millones de toneladas de maíz, con un rendimiento de 80,7 quintales por hectárea.

Resta recolectar sólo unas 40 mil hectáreas -concentradas en lotes tardíos del noroeste de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero y el sudeste de Buenos Aires-, que sumarán unas 300 mil toneladas para alcanzar la producción récord de 22,5 millones de toneladas, aseguró el trabajo.

Esta producción histórica fue posible por un rendimiento récord de 80 q/ha promedio, determinado por lluvias muy favorables en períodos críticos tanto en la zona líder como en las regiones periféricas, que también facilitaron el aprovechamiento de los nutrientes aportados.

Otro componente fue la expansión del área sembrada, 450 mil hectáreas adicionales (18,9 por ciento) a las cultivadas para la producción de grano comercial durante la campaña agrícola 2005/06.

Para la zafra 2007/08, que se iniciará en aproximadamente en un mes y medio, las proyecciones iniciales de siembra suponen un incremento aún mayor (+20-25 %).

Fuente: El Litoral

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