La falta de acuerdo en la comercialización de la carne paralizó las negociaciones entre el gobierno y los productores rurales, a la vez que se intensifica diariamente la liquidación de vientres destinados a la faena.
La postergación hasta mañana de la reunión entre el gobierno y los productores rurales dejó al descubierto las dificultades que existen por el control de precios sobre la carne.
En tanto, la participación de vacas, vaquillonas y terneras en la oferta diaria de vacunos, en el Mercado de Liniers, volvió a alertar ayer a operadores del circuito cárnico local, respecto de la profundización que se observa en la liquidación de vientres en los rodeos nacionales.
Analistas del negocio de ganados y carnes recordaron que el volumen de animales hembras de los que se ha desprendido el productor pecuario, hasta el momento, supera el 40 por ciento, contrastando guarismos con igual fecha del año pasado.
Con la importante mortandad de animales que se produjo en la región del Litoral, donde permanece inundado un hectareaje considerable, el escenario de producción ganadera se complica aún más, ya que, sólo en Entre Ríos se computó la muerte de unos 25.000 vacunos, de los cuales alrededor del 50 por ciento fueron hembras.
A esto se le suma una renovada crítica por parte del ministro de Asuntos Agrarios de Buenos Aires, Raúl Rivara, quien cuestionó al secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno. El funcionario bonaerense señaló que "si en mi pueblo el kilo de lomo vale 13 pesos y en un hipermercado de la Capital Federal vale 28, el problema no está en la producción, no está en la ganadería".
Para el ministro, los problemas "están en la comercialización, en el mercado de la carne, en la cadena, y es una equivocación querer solucionar este problema poniéndole el pie encima a la producción".
Para el gremialismo sectorial de la región, la gravedad del tema es mayor si se considera que la mayoría de las vacas y vaquillonas que murieron ahogadas o por falta de alimentación, estaban preñadas o recién paridas.
En ese contexto, pusieron de relieve que a la fuerte liquidación de vientres que se está observando, consecuencia del alejamiento que muestra el productor frente a la vigencia de políticas sectoriales erróneas, habrá que sumar una menor producción de terneros en esta zafra.
Entre lunes y martes, por ejemplo, las remisiones de ganado al Mercado de Liniers, aunque fuertemente reducidas, mostraron alta participación de vientres en los cómputos de animales enviados a remate, entre los que hubo muy pocos destinados a conserva o manufactura (vacas viejas).
Aunque el recorte se atribuyó a condiciones climáticas adversas para sacar hacienda de los campos, consignatarios tradicionales que operan en Liniers, nucleados en el Centro de Consignatarios de Productos del País, que preside Jorge Aguirre Urreta, puntualizaron que "el intervencionismo oficial" que se mantiene en el comercio ganadero desde noviembre "está acelerando la decadencia de la actividad" en el país.
Los ingresos de ayer totalizaron 3.917 cabezas bovinas, con un 50 por ciento de vacas y vaquillonas en la participación de las remisiones del día.
Asimismo, por segundo día consecutivo no fue posible determinar los principales indicadores de precios para la hacienda en pie, a través del índice novillo, a raíz de la falta de animales de esa categoría para realizarlo.
Si hubo, en cambio, mayoría de hembras, que se vendieron a cotizaciones muy bajas, dentro de la franja de valores sugeridos, y que irán directamente a faena, consignaron operadores del ente concentrador.
Fuente: La Nueva Provincia