Las recientes medidas adoptadas por el Gobierno reducen la renta de los productores agropecuarios y ello afectará directamente la demanda de maquinaria agrícola. Eso resentirá la producción y finalmente reducirá la ocupación de mano de obra, porque el mercado de la maquinaria agrícola argentina está constituido en un 95% por demanda interna.
El asunto es que la industria argentina está en condiciones de continuar produciendo y de incrementar su producción, pero frente a estas nuevas medidas que reducirán ostensiblemente la demanda, tendremos que tratar de ubicar nuevos mercados internacionales para esa producción. En caso contrario, se resentirá la economía empresaria y especialmente vendrá nuevamente una disminución en la demanda de mano de obra.
En la reciente Expoagro se vivió una verdadera euforia del sector, ya que, como es de público conocimiento, se pactaron en dicho encuentro una gran cantidad de negocios de ventas de distintos tipos de maquinarias agrícolas que no tiene precedente en la historia de la industria. Ahora, desde la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) estimamos que dicho clima se puede opacar como consecuencia directa de las recientes medidas económicas, salvo que las mismas se acompañen de otro tipo de resoluciones de incentivo para la industria, que faciliten la comercialización interna e internacional de nuestros productos.
Los tiempos que se vienen para la industria son difíciles y el empresario tendrá que apelar a su sabiduría para enfrentar el problema de la escasez de energía, el aumento de los insumos (chapa), la reducción de la demanda, etc.
Si bien es cierto que está en boga la teoría de la distribución solidaria, creo que esto no es suficiente, porque los recursos primero tenemos que generarlos para luego proceder a su distribución. Si cortamos el camino de la producción no habrá recursos para distribuir y, nuevamente, volveremos a tener los problemas que sufrimos en épocas no muy lejanas.
La industria de la maquinaria agrícola está en plena expansión y produce máquinas de calidad, afirmación que hago con total humildad pero con mucho orgullo, porque la gente que pertenece al sector se esmeró para lograr tan preciado galardón.
La primera señal negativa que vemos en la práctica diaria los fabricantes de maquinarias agrícolas es el silencio de los teléfonos, ya que los eventuales compradores de nuestras máquinas han quedado mudos frente a este nuevo panorama: es el termómetro de lo que ocurrirá con la demanda en un mercado local deprimido por la falta de rentabilidad.
Ya tenemos experiencia de épocas anteriores: cuando el productor no tiene suficientes ingresos por sus granos, ya sea porque los precios internacionales son bajos o por contingencias internas que impiden que los buenos precios lleguen al productor, la primera medida que toma el agricultor, ya sea propietario, arrendatario o contratista rural, es suspender todas las compras de maquinarias agrícolas. Se ajustan todas las inversiones y se prefiere reparar el parque de maquinarias existentes, lo que evidentemente atenta contra la venta y producción y las consecuencias se expanden en toda la cadena de personas y empresas subsidiarias ligadas a su fabricación.
Así, este análisis sólo pretende evitar el deterioro futuro del sector, pensando especialmente en todas las personas que están ligadas y trabajan a diario.
Es un deber ético reconocer al Gobierno que, mediante una política monetaria adecuada, favoreció y facilitó el crecimiento de nuestras industrias y permitió comercializar la totalidad de su producción, como así también mantener la política de incentivos fiscales del 14% (bonos).
Y también aplicó una política eficiente en este sector, que significó un verdadero estímulo a la industria de la maquinaria agrícola.
Pero, no obstante ello, y con una mirada objetiva y alejada de partidismos políticos, debemos confesar que estamos preocupados por el aumento de las retenciones a los granos y la implementación del sistema de movilidad y sus efectos directos sobre la comercialización futura de nuestras maquinarias argentinas.
Por José María Alustiza - Publicado en Clarín.
El autor es asesor legal de CAFMA y titular de la empresa Maizco.