La incertidumbre local derivada de la intervención en los mercados de productos agropecuarios (Implementación del ROE Verde según Resolución Nº 543/2008) provocó que desaparecieran los forwards (Instrumentos fundamentales para la incorporación de tecnología), que se acentuara la escasa operatoria a futuro y que los descuentos en los precios abonados al productor fueran mayores a los usuales.
En el caso del trigo, esto se inició con anterioridad, reflejándose en retenciones efectivas superiores al 40%. Asimismo, se suma el hecho que Argentina - a través del sistema de licencias de exportación instaurado por la ONCCA - se ha transformado en un país de origen poco confiable, con lo cual se realizan mayores descuentos, los que se traducen también en los menores precios percibidos por el productor y en la disminución del ingreso de divisas al país.
Este contexto, sumado a la crisis financiera internacional y a los elevados costos de los insumos al momento de decidir la siembra, se reflejó no solo en la intensidad de la tecnología a aplicar en esta última variable si no además - en la cantidad de hectáreas destinadas a los cultivos de trigo y maíz.
En esta breve nota mostramos la pérdida de divisas para el país generada por la intervención en el mercado exportador de trigo y maíz en el 2008, a la que le sumamos - en función de las estimaciones de la Bolsa de Cereales - la probable caída en la producción de ambos cultivos en el 2009, con el consecuente menor saldo exportable e inferior ingreso de divisas.
Se adjunta informe completo de Confederaciones Rurales Argentinas