La incidencia del costo del seguro de Granizo (con cobertura de Incendio y Resiembra) oscila entre 3 y 3,8% del total de los gastos de producción de quien arrienda la tierra para cultivar Trigo, Soja o Maíz. Si el productor es propietario de su campo, la mencionada participación es del 5,2 a 9,2%.
Así lo indica el análisis de los técnicos del Grupo Asegurador La Segunda.
El principal riesgo que se cubre en Argentina es el de granizo y granizo más vientos fuertes, heladas, exceso de lluvias y falta de Piso. Las coberturas para dichos riesgos constituyen el 95% de las ventas y se concentran en las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, y el sur de Entre Ríos, fundamentalmente para cereales y oleaginosas. El 5% restante se compone de seguros Multirriesgo (de rendimiento). También se aseguran cultivos frutales, vid, tabaco, algodón y arándanos. Los seguros agrícolas facturan 95 millones de dólares al año y pagaron durante 2005 más de 52 millones en concepto de siniestros.
El 64 % de la superficie sembrada en Argentina no tiene cobertura de seguros. Sobre un total de 29 millones de hectáreas cultivadas, 10.5 millones (el 36%) se encuentran aseguradas. Sobre un valor estimado de producción agrícola total de 11.000 millones de dólares, el seguro ampara 2.500 millones (el 23%). Durante los últimos 5 años el precio del seguro de Granizo se mantiene estable en alrededor del 4%.
Estos datos fueron presentados por el Grupo Asegurador La Segunda, que alcanzó los 2,4 millones de hectáreas aseguradas, y brinda cobertura al 20% de los productores agrícolas asegurados del país.
"Somos pioneros en cubrir los cultivos ni bien nace la planta, en ofrecer cobertura de incendio sin extra prima, en amparar heladas tempranas y tardías independientemente del estado del cultivo y en brindar cobertura para arándanos en el país", señala Daniel Spessot, Subgerente General de La Segunda C.L.S.G.
La aseguradora posee un grupo de afinidad, ‘Sembradores del País’, integrado por sus más de 15.000 productores agrícolas asegurados. La pertenencia al mismo otorga al productor acceso directo y sin costo alguno a importantes beneficios como análisis de suelos (se realizaron más de 30.000 estudios para conocer la fertilidad del suelo y la disponibilidad de nutrientes mediante un convenio con el Laboratorio de Suelo Fértil de la Asociación de Cooperativas Argentinas), capacitación, información climática y suscripción a noticias agropecuarias.
Asimismo se sortean importantes premios como cosechadoras, pulverizadores, camionetas, y viajes de formación al exterior. Este año un grupo de 26 personas integrado por productores agropecuarios y de seguros viajó a EE.UU. para visitar el Farm Progress Show y al USDA, Departamento de Agricultura estadounidense.
"La conformación del Grupo Sembradores del País es una muestra de la cercanía que mantiene la empresa con los productores agrícolas, es un motor de fidelización", dice Mario Teruya, gerente de Comercialización y Marketing de la entidad.
Con el objetivo de dar respuesta a aquellos productores que carecen de oferta de seguros y para ampliar el mercado asegurador, durante los últimos años se encuentran en estudio distintas propuestas para brindar cobertura a producciones no tradicionales y cultivos regionales.
El único caso que se ha concretado hasta hoy es la cobertura de seguros para producciones de vid, frutales y olivos en la provincia de Mendoza: un emprendimiento conjunto entre un pool de cinco aseguradoras, liderado por La Segunda, y el Estado provincial. El Gobierno de Mendoza paga el seguro y los productores son los beneficiarios absolutos de las indemnizaciones, sin que esto les implique costo alguno. Desde su lanzamiento, en la campaña 2004-2005, el programa convoca cada año a mayor cantidad de productores. Para el ciclo 2006-2007 se han asegurado 184.000 has., el 92% del total de la superficie en producción. El seguro indemniza cuando el daño supera el 50%. Se asegura un valor de 600 pesos por Ha. Luego del primer año, a pedido del gobierno provincial, las aseguradoras comenzaron a ofrecer coberturas complementarias para los daños menores al 50 %.