Por primera vez desde que se inició el conflicto que enfrenta a los productores lecheros con la industria láctea y el Gobierno, las empresas que integran el Centro de la Industria Lechera (CIL) dieron a conocer un comunicado público donde aseguraron que si continúan los bloqueos a las plantas industriales será imposible seguir procesando y almacenando la producción láctea.
La advertencia implica que los tamberos deberán derramar la leche porque las usinas no estarán en condiciones de recibirla mientras se les impida la salida de los productos.
Las medidas de fuerza se iniciaron el martes en Santa Fe y anoche se extendieron a la provincia de Córdoba, donde los tamberos bloquearon la planta de Sancor en Devoto, y sumarán a la de Saputo en Tío Pujio hoy y la de La Serenísima en Canals, el viernes.
Según el grupo de industriales, los bloqueos "pondrán en riesgo el abastecimiento normal de productos lácteos". De continuar el conflicto, la escasez podría verse reflejada en los precios de las góndolas de los supermercados e impulsar al alza los índices de precios.
En su comunicado, la CIL llamó a la reflexión a los tamberos rebeldes y dijo rechazar "terminantemente este tipo de medidas". Las críticas y advertencias del grupo de industriales se suman a las declaraciones del secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, quien tildó de insensatos a los productores y dirigentes "que sugieren y definen en forma caprichosa los bloqueos a las empresas lácteas".
De Urquiza reconoció también el consumo está pendiente de los bloqueos a las industrias. Desde las asociaciones de consumidores explican que la cantidad de llamadas y denuncias recibidas dan cuenta de la incertidumbre que se vive respecto de lo que pasará con el abastecimiento y los precios de la leche y sus derivados.
Entendieron mal
Además de alertar por los futuros faltantes, la industria parece ahora interesada en demostrar que en realidad, los tamberos entendieron mal la medida de fijación de precio anunciada por el ministro de Economía, Martín Lousteau. Según fuentes empresarias, el precio pagado al productor sigue en un promedio de $ 0,82 centavos por litro, y sólo se les habría pedido bajar el valor de la leche para exportación, que según indicaron fuentes que pidieron mantener el anonimato, es el 15% del total de la leche cruda que compran las industrias.
De esta manera, las empresas podrán presentar al secretario de Comercio, Guillermo Moreno, liquidaciones por compras a $ 0,78, condición necesaria exigida para que el omnipotente funcionario les de permiso para exportar, a través del manejo de los registros de operaciones de exportación de productos lácteos (ROEL).
También circuló ayer la idea de que algunas industrias estarían dispuestas a pagar más de lo anunciado por el Gobierno, llegando a valores de $ 0,80. Sin embargo, este precio tampoco les será suficiente a los productores, que reclaman una paga no menor a los $ 0,90, además de reglas claras para establecer los valores internos del producto en función del mercado internacional.
Lejos están los ánimos de ser calmos. Además de los bloqueos a nuevas industrias anunciados para hoy, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) ratificó que el viernes marchará a Luján "con la firme convicción de que se debe revertir la actual situación, como así también generar un cambio de actitud en las relaciones con el sector agropecuario".