Después de expandirse en miles de hectáreas al compás del boom de la soja de los últimos años, las grandes empresas de siembra parecen más cerca de pisar el freno. Hoy, en vez de pensar en cultivar más, ya se debaten entre reducir su superficie o, como mucho, mantenerla de cara a la próxima campaña 2009/2010. Ese es el panorama que se vislumbra en grandes firmas como Los Grobo, Cazenave y Asociados, MSU y El Tejar, entre otras. Sin una cifra concreta sobre el área que podrían recortar, en caso de predominar esta postura, hay clima de cautela entre las grandes empresas.
Según estimaciones privadas, en la Argentina las empresas más poderosas del agro, que en total son algo más de 60, concentran el 8% del área. De acuerdo con la consultora Openagro, las firmas más importantes y pools grandes y medianos siembran 2,4 millones de hectáreas, producen 7 millones de toneladas de granos y facturaron más de US$ 1100 hace dos campañas.
Pero el cambio de tendencia que se avecina tiene sus causas. Con una campaña que tuvo altos costos de insumos y alquileres en la siembra, pero luego, baja de precios de los granos y una sequía que pulverizó los rindes, gran parte de las empresas enfrentarán menor disponibilidad de capital. Sobre todo las que arriendan para sembrar. "Este año se pierden más de 200 dólares por hectárea", expresó Luis González Victorica, presidente de Cazenave y Asociados, uno de los pools de siembra referentes del país.
Recientemente, en una presentación ante la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Gustavo Grobocopatel, presidente del Grupo Los Grobo, mostró que el quebranto por la cosecha 2008/2009 de los productores en campos arrendados en la provincia de Buenos Aires rondará entre los US$ 200 y los 300 por hectárea. Esto significa la pérdida de alrededor del 30 al 42% del capital de trabajo. Consultado sobre los planes de su empresa, González Victorica fue concluyente. "Hoy no tengo ninguna certeza. Reina una total incertidumbre política y económica, por lo que es muy difícil cualquier planificación", indicó.
En Los Grobo, una fuente admitió que sería "ineludible" achicar la superficie para el próximo ciclo. En la campaña 2008/2009, la firma proyectó la siembra de 250.000 hectáreas en el Mercosur, 124.000 de ellas en la Argentina.
En El Tejar, una empresa que se formó a partir de varias familias, estiman mantener su superficie si los precios de los arrendamientos bajan a valores en que sea rentable sembrar. "Si no, reduciremos nuestra superficie", es el mensaje que allí circula.
En El Tejar creen que los arrendamientos deberían volver en quintales de soja a niveles de 2001/2002. En ese momento estaban a menos de la mitad de lo que llegaron a cotizarse en la campaña pasada.
Otras opiniones
En MSU, otra de las grandes empresas, manejada por la familia Uribelarrea, adelantan que tendrán una posición conservadora. "Vamos a tener una posición muy conservadora para los distintos negocios. Los vamos a hacer si nos sentimos cómodos con la tasa de retorno. Si no, preferimos no crecer", señaló Manuel Santos Uribelarrea (h.). "Queremos ver qué pasa con los insumos, las retenciones, el mercado internacional y el Gobierno", añadió. Por lo pronto, en esa empresa están abocados a "analizar bien" cómo cierra la campaña actual.
Según especialistas del rubro inmobiliario rural, muchas grandes empresas de siembra ya se están replanteando la modalidad de alquilar tierras. Están buscando bajar los precios y que los dueños de campo acepten el pago por un porcentaje de la cosecha. Las negociaciones ya comenzaron. Y no por nada en el sector comenzó a haber más oferta de arrendamientos. "Hay gente a la que le devuelven el campo", dijo un operador inmobiliario.