Considera que la principal razón es la fuerte intervención oficial que se dio mediante la aparición, en noviembre pasado, de una lista de precios sugeridos para cada categoría vacuna. Y la diferencia que lograron en estos meses con la venta de sus animales de manera directa a los frigoríficos y en los remates ferias.
"Algunos indicadores ilustran esa situación", señala. Y explica: "Mientras el kilo vivo promedio de novillo alcanzó ayer $ 2,389 en Liniers, por fuera llegó a $ 2,65. Las vacas presentaron un precio 6,5% superior en las operaciones hechas de manera directa y el promedio general, fue de $ 2,007 en Liniers y de $ 2,38 en el circuito exterior. La cantidad de hacienda que circula por uno y otro circuito también es un indicador fuerte: mientras ayer entraron en el mercado de Mataderos 7.798 cabezas, 35.428 pasaron por las distintas bocas del directo".