Winston T. K. Cheng y sus colegas se basaron en que la proteína lactoferrina tiene propiedades anti-inflamatorias y anti-bacterianas, y pensaron que podría servir para reemplazar a los antibióticos en la producción animal.
Los científicos modificaron genéticamente ratones de laboratorio para que produzcan en su leche la lactoferrina
de cerdo, y estudiaron el crecimiento de 10 generaciones de ratones alimentados con esta leche. Estos ratones crecieron un 10-15% más rápido que los controles, alimentados con leche común.
Pensando en la ganadería, se cree que suplementando la dieta de los cerdos neonatos con lactoferrina podrían disminuir las tasas de mortalidad debidas a diarrea y anemia, haciendo a los cerdos más resistentes a los
agentes infecciosos. La idea es entonces producir lactoferrina directamente en la glándula mamaria para que secrete grandes cantidades de la proteína en la leche, y alimentar luego a los neonatos con esta leche.
El artículo original fue publicado en el último número de la revista ACS`s Journal of Agricultural and Food Chemistry.