Las lluvias en el inicio de la segunda quincena de abril parecían proponer un cambio de importancia en el patrón seco que se ha venido imponiendo desde comienzos de marzo. Así sostiene el informe especial elaborado por CCA (Consultora de Climatología Aplicada), quien comenta que el evento si bien por sectores fue muy generoso, se ha convertido en un episodio aislado más que en el comienzo de una recomposición de las precipitaciones. Teniendo en cuenta esto y dado que los modelos de pronóstico no muestran un cambio significativo en el mediano plazo, será bueno hacer un rápido repaso para diagnosticar las zonas necesitadas de agua y cuantificar la demanda de lluvias.
El informe señala que el mapa muestra que la presión más importante sobre la demanda de precipitaciones se impone sobre Entre Ríos y la franja más ajustada del este santafesino. Este análisis es bueno cruzarlo con la demanda que surge del estado de reservas para que las mismas evolucionen hasta un nivel adecuado. Es decir cuanta lluvia hace falta para lograr que el mapa alcance reservas adecuadas durante las próximas cuatro semanas. Es evidente que esta evolución no será pareja, pero pone en evidencia los posibles problemas que puede enfrentar el inicio de la nueva campaña.
Si nos posicionamos por ejemplo en zonas trigueras tradicionales del sudoeste entrerriano, podemos estimar que según el departamento la necesidad de precipitaciones oscila entre los 40 y los 80 milímetros. Para hacer cuentas claras, si tomamos 60 milímetros en promedio, no podemos argumentar que los suelos entrerrianos presenten una demanda inusual (son 15 mm por semana). Sin embargo, nuevamente a esta estimación la debemos poner en coyuntura considerando los pronósticos de corto y mediano plazo. Los mismos parecen cerrar el mes de abril con una oferta muy restringida, con lo cual se transfiere la demanda a la primera quincena de mayo. Dado que por lo pronto no se perfila un cambio significativo en el arranque del quinto mes del año, la conclusión obvia es que la situación se irá ajustando conforme nos acerquemos a la fecha de siembra.