Comienza a definirse el área destinada a la producción de granos gruesos. Con lo cual los productores han empezado a analizar las variables tanto económicas como agronómicas para poder determinar cuánto destinan de área para el cereal. “El maíz es un cultivo estratégico para nuestra provincia principalmente por las rotaciones y el aporte de materia orgánica" comentó a Campo en Acción Daniel Dechanzi, responsable técnico de Cooperativa La Ganadera de General Ramírez.
Para el profesional, "el interés de los productores es bueno, aunque la definición dependerá de las condiciones de mercado". En la cooperativa de Ramírez tienen una interesante reserva de semillas, "aunque tenemos que ver cómo continuamos con el factor climático, hay que tener en cuenta que respecto a años anteriores el valor de la semilla se ha incrementado de manera significativa, fundamentalmente por la mejora genética de los materiales”.
Para este profesional, "el costo de implantación de una hectárea de maíz dependerá de la tecnología que el productor le incorpore y las aspiraciones de rendimiento que tenga a futuro. Si se trata de hacer un maíz con buenas expectativas de rinde, hay que hablar de 50 a 55 quintales de costo en campo propio.
El presupuesto incluye semilla los materiales arrancan en los 100 dólares y superan los 200 dólares la bolsa, las marcas líderes. A esto debe sumarse fertilizantes, agroquímicos, labores, fletes. Para aquellos que lo hagan en campo alquilado, “dependiendo de la zona, pero a los valores de hoy, tenemos que sumarle alrededor de 15 quintales más, es decir que estaríamos hablando entre 65 y 70 quintales de costo de producción en un campo alquilado” resaltó.
Hay créditos
El productor que decida hacerlo, tiene financiación. “Hoy nos encontramos con distintas herramientas de financiación para el productor maicero, en general hay posibilidades y facilidades para acceder". La cuestión no pasa solamente por la posibilidad de conseguir los recursos para la siembra, "la decisión dependerá de la respuesta que tengamos desde el punto de vista climático y productivo y que los valores del mercado justifiquen la inversión, para que ese productor pueda pagar ese crédito y obtener un margen de rentabilidad” sostuvo finalmente el técnico cooperativo.
De la redacción de Campo en Acción