Un millón de hectáreas, en su mayoría en la provincia de Buenos Aires, sufrieron daños severos por las intensas lluvias y las últimas inclemencias climáticas ubicaron al productor argentino en una difícil situación de fuerte dependencia del clima.
Lluvia, calor, granizo, tornados e inundaciones: los agroclimatólogos no se ponen de acuerdo si la Argentina y la región enfrentan un leve año Niño, pero está en claro que las precipitaciones llegan abundantes. El cambio climático es una realidad tal que llevó a la Santa Sede a efectuar esta semana una presentación en las Naciones Unidas donde el observador permanente del Vaticano en el organismo mundial, el arzobispo Bernardito Aúza, manifestó que 110 es "sólo un problema ambiental; también es un imperativo moral".
Fue al intervenir en el Segundo Comité de la Asamblea General dedicado al argumento: "Desarrollo sostenible, protección del clima global para las generaciones presentes y futuras".
Ocurre que las emisiones de gases de invernadero, uno de los principales responsables del calentamiento global, se da en las sociedades industrializadas que no bajan la presión y sus consecuencias afectan a los agricultores y criadores de hacienda de todo el mundo. "Estas últimas lluvias provocaron severos daños en un millón de hectáreas, en una época muy crítica, los cultivos sembrados se pierden y en los otros se dificulta seguir trabajando", señaló a NA, Alfredo Rodes, director Ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y 1.a Pampa.
En algunos lugares pegó fuerte, en otros no tanto, pero las lluvias estuvieron en Mercedes, Suipacha, Chivilcoy, Bragado, Carmen de Areco, Rojas, Salto, Arrecifes norte y en Coronel Pringles. Fue en esta última localidad bonaerense donde se deriumbó un puente, en la ruta 85, sobre el arroyo Pillahuinco, luego de que pasara un ómnibus que traían a devo- tos de la Virgen que se honra en Salta y que viajaban en peregrinación, según contó a NA, impresionado, el presidente de la Sociedad Rural de Pringles, Manuel Domínguez. "Estuvo la mano de Dios", dijo ya que un camión que venía detrás alcanzó a frenar. Lo concreto es que estas lluvias en algunas zonas ha venido como una bendición y en otras como una catástrofe. Mientras que el intendente de Pringles, Carlos Oreste, enviará al Concejo Deliberante un proyecto para pedir a la pro vincia de Buenos Aires que declare la emergencia hídrica en territorio bonaerense tras el temporal que afectó a ese partido, y lo harán conjuntamente con los otros 17 municipios afectados.
Podrían cambiar las cifras de estimación, ya que la zona registró importantes restricciones hídricas (sequía), lo que puede haber afectado la siembra del domo occidental chaqueño y sectores del margen este de Santiago del Estero. Así está el país climático, por ejemplo, un análisis del INTA Marcos Juárez (Córdoba) trajo a colación la importancia del granizo que se descaigo el viernes, entre las 7:00 y 8:00 de la mañana desde el norte de la localidad de Pascanas, afirmó.